AFP .15 enero, 2018
Según las acusaciones, la mujer está obsesionada con el dinero. Tomada de Nicematin.com
Según las acusaciones, la mujer está obsesionada con el dinero. Tomada de Nicematin.com

El juicio contra la ”viuda negra” francesa, una mujer acusada de haber envenenado a cuatro hombres, de los cuales dos murieron, para quedarse con su fortuna, arrancó este lunes en el sureste de ese país.

Patricia Dagorn, de 57 años, llegó al tribunal y sorprendió por su apariencia descuidada, muy distinta a la seductora rubia inscrita en agencias matrimoniales, que hace siete años seducía a hombres de la tercera edad para obtener poderes, cheques o legados a su favor, según la acusación.

Encarcelada desde 2012 y condenada un año después a cinco años de cárcel por robo, fraude y secuestro en un caso similar, Dagorn se enfrenta esta vez a una posible condena a cadena perpetua. La acusada niega los cargos en su contra.

La mujer llegó muy desarreglada al juicio, lo cual llamó la atención. AFP
La mujer llegó muy desarreglada al juicio, lo cual llamó la atención. AFP

Los abogados de esta mujer, conocida como “la envenenadora” o “la viuda negra de la Costa Azul”, solicitarán que sea liberada.

Un examen realizado sobre su personalidad reveló que la acusada es una persona interesada en el dinero y sin escrúpulos. “Piensa únicamente en el dinero”, aseguró uno de los expertos al inicio del juicio.

Las primeras sospechas en su contra nacieron en julio de 2011, después de que la policía encontrara en un hotel de Niza el cuerpo de un hombre de más de 60 años, Michel Kneffel, con quien vivía. Pero en ese entonces la policía no encontró pruebas en su contra.

En mayo 2012 la acusada conoció a un viudo de 87 años, Robert Mazereau, que aceptó darle un techo a cambio de que mantuviera relaciones sexuales con él. La mujer fue condenada a cinco años de cárcel un año después por haber agredido al octogenario.

Este caso reabrió el de la muerte de Kneffel, después de que los investigadores encontraran entre las pertenencias de Patricia Dagorn algunos frascos de Valium (un medicamento de uso frecuente para sedar) y documentos de una docena de hombres diferentes, incluyendo cheques o copias de documentos de identidad.

La pista llevó también a los investigadores hasta otro presunto asesinato, el de Francesco Filippone, 85 años, hallado en estado de descomposición avanzada en febrero 2011 en el sureste de Francia. Unos días antes, Dagorn había depositado en el banco un cheque de 21.000 euros que le había dado Filippone. El octogenario quería ayudarla a abrir una joyería, alegó la acusada.

El juicio es por dos homicidios y otros dos intentos más. AFP
El juicio es por dos homicidios y otros dos intentos más. AFP

“Siempre ha estado obsesionada por el dinero fácil y rápido”, declaró Guilhem, su hijo de 22 años.

En total, la acusada habría mantenido relaciones con al menos unos veinte hombres en la Costa Azul francesa entre 2011 y 2012. A la mayoría les habría robado dinero o documentos.

Acusada de los asesinatos de Michel Kneffel y Francesco Filippone, Patricia Dagorn está también en investigación de haber administrado fármacos a otros dos hombres (Ange Pisciotta, de 82 años, y Robert Vaux, de 91), para debilitarlos. Ambos darán su testimonio en el juicio.

Caso similar en Japón

El 6 de noviembre del año pasado, el tribunal distrital de Kioto, en Japón, sentenció a Chisako Kakehi, de 70 años, a la horca por el asesinato de tres hombres, incluido uno de sus maridos, y por el intento de asesinato de otro.

El caso de Kakehi se hizo muy conocido por las acusaciones de que había asesinado a varios hombres mayores con los que estaba involucrada, pasando a ser conocida como la “Viuda negra”, en referencia a una araña que se come a los machos después del apareamiento.

Chisako Kakehi es la
Chisako Kakehi es la "Viuda negra" japonesa y fue condenada a la pena capital por el asesinato de tres hombres. AFP

La Fiscalía de ese lugar afirmó que usó cianuro para deshacerse de sus amantes amasando una fortuna de 1.000 millón de yenes ($8,8 millones, más de ¢5 mil millones) en diez años.

La mujer tuvo relaciones con muchos hombres, la mayoría de los cuales eran de edad avanzada o estaban enfermos. Según los medios, la mujer contactaba con sus víctimas usando portales de citas, en los que estipulaba que buscaba parejas con dinero y sin hijos.

Los fiscales dijeron que los hombres fallecieron en sus manos después de haberla hecho beneficiaria de sus seguros de vida, que ascendían a millones de dólares.