Agencia AFP.21 marzo
Un policía muestra cómo funciona una cámara en el soporte de un secador de cabello, uno de los métodos que usaban los detenidos. AP
Un policía muestra cómo funciona una cámara en el soporte de un secador de cabello, uno de los métodos que usaban los detenidos. AP

Más de 800 parejas fueron grabadas en moteles mientras mantenían relaciones sexuales y las imágenes fueron transmitidas en vivo en Internet, todo esto sin que lo supieran, anunció el jueves la policía de Seúl en el último ejemplo de la epidemia de cámaras espías que indigna en Corea del Sur.

En su mayoría, estos aparatos son instalados por hombres para filmar mujeres en espacios públicos, aseos, transporte u oficinas.

Pero este último caso es poco habitual, por su alcance de víctimas, por haber sido transmitido en vivo en Internet y porque se trata de parejas.

La policía sospecha que cuatro hombres instalaron minúsculas cámaras (con un lente de un milímetro de diámetro) en los enchufes o televisores en 42 habitaciones de 30 moteles.

Las imágenes eran transmitidas sin interrupción, las 24 horas del día, en una página que cuenta con unos 4.000 seguidores y que tenía su dominio en un servidor extranjero. Algunos suscriptores pagaban además un suplemento mensual de 50.000 wones ($45, unos ¢27 mil) para tener acceso a material “exclusivo”, que consistía en material editado.

La banda criminal recaudó 7 millones de wones (unos ¢3,7 millones). Dos sospechosos fueron detenidos, otros dos están siendo investigados.

Más de 1.600 personas fueron afectadas por esas grabaciones. Foto con fines ilustrativos
Más de 1.600 personas fueron afectadas por esas grabaciones. Foto con fines ilustrativos

En 2017 más de 5.400 personas sospechosas de esconder cámaras fueron detenidas en Corea del Sur, pero sólo un 2% (unas 108 personas) fueron condenadas a prisión.

Miles de mujeres se manifestaron varias veces contra este crimen el año pasado.

En Corea del Sur, los moteles ofrecen una alternativa menos costosa a los viajeros, pero también a las parejas que buscan intimidad lejos de las miradas de sus familiares.

Estos establecimientos están igualmente asociados a la prostitución ilegal y la criminalidad.