Internacionales

Darwin no solo estudiaba animales… ¡también se los comía! La curiosa historia del “Club del Glotón”

Famoso científico británico tenía una costumbre bastante curiosa: muchas veces se comía los animales que estudiaba.

EscucharEscuchar

Cuando uno escucha el nombre de Charles Darwin, lo primero que se le viene a la mente es la teoría de la evolución y su famoso libro El origen de las especies (1859).

Pero el científico británico tenía una costumbre bastante curiosa: muchas veces se comía los mismos animales que estudiaba.

Sí, tal como lo lee.

Charles Darwin dio vida a la teoría de la evolución y su famoso libro El origen de las especies (1859). Archivo

Darwin, que dedicó su vida a investigar plantas y animales en diferentes partes del mundo, también era muy aventurero con la comida. A lo largo de su vida probó todo tipo de especies, algunas de ellas mientras las investigaba.

La historia empezó cuando Darwin era estudiante en la Universidad de Cambridge.

En esa época se unió a un grupo estudiantil llamado “Glutton Club”, que en español sería algo así como el “Club del Glotón”.

El objetivo del grupo no era hablar de ciencia ni de filosofía. Lo que querían era probar carnes rarísimas.

Los estudiantes se reunían para comer aves y animales que casi nadie había probado antes. Entre los platos que degustaron hubo halcones y una especie de ave parecida a una garza conocida como avetoro.

Pero hubo un experimento culinario que salió bastante mal.

Darwin llegó a beber el líquido de la vejiga de una tortuga gigante. AFP (V. Wolf)

Un día decidieron cocinar un búho marrón. La experiencia fue tan desagradable que el propio Darwin describió el sabor como “indescriptible”.

Después de eso, el entusiasmo por esas comidas exóticas se fue apagando y el club terminó desapareciendo.

Aunque el club desapareció, Darwin no abandonó la costumbre.

Durante su famoso viaje en el barco HMS Beagle, el naturalista recorrió varios lugares del mundo estudiando nuevas especies. Y, fiel a su curiosidad, muchas veces también las probaba.

Entre los animales que llegó a comer estuvieron: pumas, iguanas, armadillos y tortugas gigantes.

En algunos casos incluso probó partes muy extrañas de los animales. Por ejemplo, llegó a beber el líquido de la vejiga de una tortuga gigante, que describió como claro y apenas amargo.

Para Darwin, la comida también era una forma de conocer la naturaleza.

Durante sus viajes por Sudamérica, Darwin probó decenas de especies.

Uno de los platos que más lo sorprendió fue un roedor grande de unos nueve kilos, que posiblemente era un agutí.

La carne del puma también pasó por el paladar del científico. Archivo (shutterstock)

El científico quedó tan impresionado que escribió que era la carne más deliciosa que había probado en su vida.

El día que casi se come un descubrimiento científico

Una de las anécdotas más curiosas ocurrió también en Sudamérica.

Darwin llevaba meses intentando encontrar una especie de ave parecida al avestruz llamada ñandú, que despertaba mucho interés científico.

Pero pasó algo inesperado.

Durante una comida, los integrantes de la expedición sirvieron carne de ave sin decir exactamente de qué animal era.

Capibaras en Zoo Ave
A la iguana también le metió el diente Darwin. rafael pacheco (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

Darwin empezó a comer tranquilamente… hasta que se dio cuenta de algo increíble: ¡era justamente el ñandú que llevaba tanto tiempo buscando!

De inmediato pidió que detuvieran la comida.

Luego recogió los restos del animal —huesos, plumas y piel— y los envió a Inglaterra para que los estudiaran.

Gracias a esos restos, la ciencia pudo identificar una nueva especie, que hoy se conoce como el ñandú de Darwin.

La Nación / Argentina / GDA

La Nación / Argentina / GDA

La Nación de Argentina forma parte del Grupo de Diarios América (GDA), un consorcio exclusivo integrado por periódicos independientes con más influencia en Latinoamérica.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.