Un violento operativo militar realizado por el Ejército de Israel en la localidad de Tammun, al norte de Cisjordania, dejó como saldo la muerte de una pareja y dos de sus hijos menores de edad.
El Ministerio de Salud palestino confirmó que las víctimas, un hombre de 37 años, una mujer de 35 y dos niños de cinco y siete años, llegaron sin vida al hospital con múltiples heridas de bala tras ser atacados mientras se desplazaban en un vehículo.
LEA MÁS: Irán advierte que una guerra prolongada podría “destruir” la economía mundial
La Media Luna Roja intervino en el sitio para recuperar los cuerpos de las víctimas palestinas atrapadas en el automóvil. Según reportes locales, otros dos menores de ocho y 11 años lograron sobrevivir al ataque, aunque resultaron heridos por esquirlas y presenciaron el fallecimiento de sus padres y hermanos en el lugar de los hechos.
Relato de los sobrevivientes y tensión en la zona
Uno de los niños que sobrevivió al tiroteo en Tammun relató los angustiantes momentos finales de sus padres.
“Mi madre gritó una última vez y luego quedó en silencio, mientras mi padre recitaba la Shahada antes de morir”, explicó el menor de 11 años, quien además denunció haber sido golpeado por uniformados tras el incidente.
Por su parte, las fuerzas de seguridad indicaron que la acción ocurrió durante una misión para capturar a sospechosos de actividades terroristas. El comunicado oficial sostiene que el vehículo aceleró de forma sospechosa hacia los efectivos, lo que provocó que los soldados respondieran con fuego directo contra los ocupantes del auto.
Aumento de la violencia en territorio ocupado
Este suceso se enmarca en un contexto de creciente hostilidad en el norte de Cisjordania, especialmente en la región de Tubas, donde el Ejército de Israel ha intensificado sus incursiones contra grupos armados. La ONU y autoridades locales han alertado sobre el incremento de ataques mortales en las últimas semanas, que han cobrado la vida de varios civiles.
El conflicto en Cisjordania ha visto un repunte crítico desde inicios de marzo. Organizaciones internacionales de derechos humanos mantienen la vigilancia sobre estas operaciones, mientras el luto y la indignación crecen entre la población local tras la pérdida de la familia en este reciente operativo militar.


