Bella Flor Calderón.6 julio, 2017

Un artículo publicado en el sitio TheConversation reveló que además de los juguetes sexuales para hombres, que se pueden conseguir regularmente en los catálogos en línea, también se pueden comprar almohadas.

El mercado de los juguetes sexuales en ese país crece entre un 30% y 50%, regularmente lo que lo hace un mercado sumamente lucrativo.

Los datos se desprenden de un estudio publicado por la revista de antropología francesa Terrain.

Analizaron el comportamiento de compra del consumidor y encontraron que muchos de estos juguetes sexuales japoneses juegan en la noción de inconsciencia.

Los consumidores compran muñecas con los ojos cerrados, aislados del mundo real por el sueño, estas muñecas invitan a sus compañeros humanos a seguirlas en un mundo de fantasía de ensueño, se explica en el estudio.

La publicación resaltó que en sus versiones más básicas, estas muñecas sexuales tienen forma de cojines, que se pueden ocultar dentro de las fundas de almohada.

Hay tres clases principales:

El momojiri kusshion (que se traduce aproximadamente como "cojín tush"), son sólo rudimentarias representaciones anatómicas de las caderas femeninas.

El "cuerpo de Venus" tiene contornos sugestivos inspirados en figuras curvilíneas.

Los rectángulos de color carne, que la empresa Dekunobo llama "unidades de cojín amuebladas con un orificio".

Las vaginas artificiales se pueden insertar en todos estos artículos y se retiran para su limpieza después de su uso.