Internacionales

Enormes ejercicios militares de la OTAN mandan un claro mensaje a Rusia

Estados Unidos, Gran Bretaña, España, Francia, Turquía, Alemania, Polonia, Rumanía e Italia, entre otras naciones, hacen un gran despliegue militar en el Mediterráneo

Los combates en Ucrania ocurren muy lejos, pero el mensaje está claramente dirigido a Rusia: la OTAN (la alianza militar de países occidentales) exhibe sus músculos esta semana con impresionantes ejercicios militares en el Mediterráneo Oriental liderados por el portaaviones estadounidense USS Truman.

Un incesante ir y venir de aviones de combate anima la pista del portaaviones, que navega al noroeste de Bengasi (Libia). Varios medios de prensa, entre ellos la agencia de noticias AFP, fueron invitados para asistir a las maniobras entre el 17 y el 31 de mayo.

“Quiero que estemos lo más preparados posible”, explica el contraalmirante Curt Renshaw. “Observamos la capacidad rusa y observamos nuestras propias capacidades para luego entrenarnos y poder contrarrestar, de manera de defendernos y de defender a nuestros aliados”, añade.

La amplia lista de países que participan en las maniobras incluye a la mayoría de los miembros de la Alianza Atlántica (la OTAN), desde Gran Bretaña a España pasando por Francia, Turquía, Alemania, Polonia, Rumanía e Italia.

Aunque la operación “fue planeada mucho antes” de la invasión rusa de Ucrania, “esta actividad de vigilancia intensificada se coloca en un momento diferente”, admite Rory Cheyne, piloto británico de la Royal Navy.

“Estamos aquí para trabajar codo a codo con nuestros aliados y estar preparados para cualquier eventualidad”, subraya.

El portaaviones USS Harry S. Truman es una auténtica ciudad flotante que transporta aproximadamente 4.800 personas, miembros de los varios ejércitos aliados, lo que supone un reto para la comunicación, ya que hablan diferentes idiomas.

La teniente comandante Jeannette Lazzaro, oficial estadounidense de 33 años, se ocupa de planificar las operaciones, en particular de los planes de vuelo.

La guerra en Ucrania “no ha tenido un impacto directo en lo que hacemos (...) pero pesa en nuestras mentes”, confiesa.

“Nos estamos capacitando constantemente para estar listos a todo lo que nos pidan, estamos listos para cualquier cosa”, dice.

La operación, llamada “Escudo de Neptuno 2022″, despliega fuerzas en el Mediterráneo, pero también en el mar Báltico, otro punto caliente desde la ofensiva rusa contra Ucrania del 24 de febrero.

En una nota a la prensa, la OTAN explica que se trata de maniobras para “consolidar la capacidad de integrar en forma fluida las competencias marítimas (de la Alianza) de manera de ayudar a la disuasión y a la defensa”.

Cuando un periodista pide que ilustren las capacidades disuasorias actuales de la OTAN, el contraalmirante Renshaw tiene la respuesta lista.

“¡Mire nuestros aviones de combate, mire a su alrededor! Creo que a nadie le aconsejarían atacarnos ante las fuerzas que disponemos”, dice.

Pese al clima formal y militar, la tripulación trata de divertirse siguiendo la tradición de que los pilotos deben dejarse crecer el bigote.

Es el caso de Hayward Foard, de 39 años, segundo al mando del Strike Fighter Squadron.

“Está comprobado que un hombre con bigote es el mejor para la táctica y para mantener alto el espíritu de cuerpo dentro de una unidad de combate”, asegura con tono de broma.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.