AFP.15 febrero

Un estudio científico realizado en Francia entre 105.000 personas amarró el consumo de alimentos “ultratransformados”, como las bebidas gaseosas y los cereales azucarados, al riesgo de cáncer, sobre todo del cáncer de mama.

La investigación, llamada NutriNet-Santé y dada a conocer este jueves, se basa en cuestionarios rellenados en internet entre 2009 y 2017 por participantes con una media de edad en torno a los 43 años.

El cáncer de mama se dispara más para los que consumen cereales azucarados o comidas instantáneas. Archivo.
El cáncer de mama se dispara más para los que consumen cereales azucarados o comidas instantáneas. Archivo.

Un grupo de investigadores franceses y brasileños se interesaron por los “alimentos ultratransformados”, que según ellos “contienen a menudo cantidades más elevadas de lípidos, lípidos saturados, azúcares y sales añadidas, así como una densidad más débil en fibras y vitaminas”.

El estudio publicado en la revista médica British Medical Journal (BMJ) concluyó que “el consumo de alimentos ultratransformados está asociado a un riesgo más elevado de cáncer” en general (acrecentado de 6% a 18%), y de cáncer de mama (de 2% a 22%).

Los científicos constataron en ese grupo 2.228 casos de cáncer, de los cuales 108 mortales y 739 específicamente de mama.

Las gaseosas disparan las posibilidades de tener cáncer de todo tipo en las personas. Archivo.
Las gaseosas disparan las posibilidades de tener cáncer de todo tipo en las personas. Archivo.

Los alimentos sobre los cuales estimaron que hay un riesgo comprenden panes, dulces, postres, cereales, bebidas azucaradas, carnes transformadas (albóndigas, “nuggets”, jamón con aditivos...), pastas y sopas instantáneas, platos congelados y en barqueta, etc.

En un editorial, el BMJ subrayó que el estudio solo propone una primera observación, que “merece una exploración atenta y más profunda”.

“El vínculo entre causa y efecto está todavía por demostrar”, según el Instituto Nacional de Salud y de Investigación Médica de Francia, que fue una de las que pagó el estudio.

Otros factores pueden entrar en juego, según la revista científica, puesto que “por ejemplo, el tabaquismo y una actividad física débil estaban mucho más extendidos entre los participantes que consumían una mayor proporción de alimentos ultratransformados”.