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¿Le regalaron flores? Seis cuidados que ayudan a mantenerlas frescas por más días

Conozca cómo preparar el florero, cuidar los tallos y mantener el agua limpia para conservar la frescura de su ramo por más días

Con cuidados sencillos, usted puede ayudar a que su ramo de flores conserve su frescura durante más días. Foto: ilustrativa. (Adrian Soto)

Recibir flores es un detalle especial, pero ver cómo pierden su frescura después de pocos días puede resultar frustrante. Aunque la duración depende del tipo de flor y de las condiciones en que se conserve, hay cuidados sencillos que ayudan a mantenerlas bonitas por más tiempo.

La clave está en prestar atención al agua, los tallos y el lugar donde coloca el ramo. Con algunos cambios en la rutina, usted puede ayudar a retrasar el marchitamiento y disfrutar durante más días de sus flores.

El diario La Nación, de Argentina, publicó una serie de recomendaciones para cuidar los ramos y prolongar su frescura, a partir de consejos compartidos por la creadora de contenido especializada en eventos conocida como @party_jeyjey. Estas son seis prácticas que puede aplicar en casa.

Antes de introducir el ramo, lave bien el florero y llénelo con agua limpia. Si las flores vienen acompañadas de un sobre de alimento floral, utilícelo siguiendo las indicaciones del fabricante.

Cuando llegue a casa con su ramo, recorte un pequeño tramo de los tallos con unas tijeras limpias y afiladas. En la mayoría de las flores, un corte diagonal ayuda a mejorar el contacto con el agua.

Procure hacerlo justo antes de colocarlas en el florero y siga las indicaciones específicas de la especie si las conoce. No deje el ramo fuera del agua durante mucho tiempo, porque podría deshidratarse.

No basta con llenar el florero una sola vez. Revise el agua a diario y cámbiela cada uno o dos días, o antes si nota que está turbia.

Aproveche ese momento para enjuagar los tallos y recortar un poco sus extremos. Así ayudará a mantener el agua en mejores condiciones y favorecerá la hidratación de las flores.

Aunque un ramo puede lucir muy bien cerca de una ventana, la exposición directa al sol puede acelerar la pérdida de humedad y hacer que las flores se marchiten antes.

Busque un lugar fresco, lejos de electrodomésticos que desprendan calor y de corrientes fuertes de aire. También es preferible mantenerlas alejadas de frutas maduras, ya que algunas liberan etileno, un gas que puede acelerar el envejecimiento de ciertas flores.

Las hojas que quedan debajo del nivel del agua pueden descomponerse y favorecer el crecimiento de microorganismos. Por eso, retire las que queden sumergidas y quite también las hojas o pétalos que estén marchitos.

Cada vez que cambie el agua, lave el florero con jabón y enjuáguelo bien antes de volver a llenarlo. La limpieza ayuda a reducir la acumulación de bacterias que pueden afectar la absorción de agua por los tallos.

El papel y los plásticos que acompañan algunos ramos son parte de su presentación, pero no siempre conviene mantenerlos puestos una vez que las flores llegan a casa.

Retire el envoltorio con cuidado para acomodar los tallos en el florero y evitar que las flores queden demasiado apretadas. Después, distribuya el ramo de manera que tenga espacio y luz ambiental, sin exponerlo al sol directo.

Con estos cuidados, usted puede ayudar a que su ramo conserve mejor su apariencia. Recuerde que no todas las flores duran lo mismo, por lo que el tipo de especie, su frescura al momento de comprarla y las condiciones del ambiente también influyen en el resultado.

Fabiola Montoya Salas

Fabiola Montoya Salas

Periodista de Empleo Costa Rica, bachiller en periodismo de la Universidad San Judas Tadeo.