AFP .12 febrero
En el monte queda claro que ya no hay tanta nieve como antes. AFP
En el monte queda claro que ya no hay tanta nieve como antes. AFP

La montaña más alta de los Alpes y de Europa Occidental es víctima del cambio climático, como el resto de montañas y glaciares de los Alpes.

El famoso Mont Blanc también está amenazado, denuncian los responsables locales quienes, sin embargo, no creen que el pico esté recibiendo un número excesivo de alpinistas.

El Mar de Hielo, en la parte sur de la montaña, presenta un estado lamentable de rocas grises y el hielo desnudo.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) confirmó en setiembre del año pasado los temores: los glaciares bajos en los Alpes, pero también en el Cáucaso o en Escandinavia, podrían perder el 80% de su volumen para el 2021 y muchos podrían desaparecer, incluso aunque se limite la subida de las temperaturas mundiales.

El Mar de Hielo podría ser en unos años solo un mar de piedra. AFP
El Mar de Hielo podría ser en unos años solo un mar de piedra. AFP

Según la Escuela Politécnica de Zúrich, si no se bajan las emisiones de gases con efecto invernadero, los 4.000 glaciares alpinos podrían derretirse en más de un 90% para finales de este siglo.

Entre 1970 y 2015, el glaciar de Argentière perdió cerca del 20% de su superficie; el Mar de Hielo, casi un 10% y el glaciar de Bossons, alrededor del 7%, explic Antoine Rabatel, glaciólogo del Instituto de Geociencias del Medio Ambiente de Grenoble.

En el lado italiano del Mont Blanc, el glaciar de Planpincieux está siendo vigilado. El año pasado, su deshielo acelerado hizo temer que 250.000 m3 de hielo acabaran en un valle poco habitado pero bastante turístico.

No son tantos

Con todo, varios profesionales desmienten la idea de que el monte reciba una “frecuentación excesiva”. “El término no es apropiado”, afirmó Michel Minier, presidente del comité departamental del Club Alpino, que gestiona los refugios para alpinistas.

Minier calcula que “unas 20.000” personas “prueban a ascender” cada año. “Es el máximo. Con algo así, se pude trabajar, pero no hay que aumentar (el número de visitas) si se quiere proteger el sitio”.

La capacidad de albergue es de 19.000 camas en la temporada del verano y se prohibió el exceso de reservas por razones de seguridad.

Todos los glaciares de los Alpes muestran los efectos del deshielo. AFP
Todos los glaciares de los Alpes muestran los efectos del deshielo. AFP

El resto del monte registró una bajada en el número de visitas, apuntó Éric Fournier, alcalde de la estación de Chamonix, a los pies del Mont Blanc.

En 2019 se puso en marcha en un sistema de reserva obligatoria. Una “brigada blanca” de tres civiles comprueba que todos los visitantes tengan reserva. Sin embargo, no pueden multar a los infractores, una actuación reservada a los policías.

La medida, junto con la presencia de uniformados en el trayecto, trajo una cierta serenidad. O casi.

En setiembre del año pasado, un británico logró clavar un remo a 4.360 m y luego lo dejó allí, lo que se sumó a una larga lista de disparates cometidos en el pico, como cuando un italiano quiso pintar la cima de rojo o cuando unos estudiantes suizos improvisaron allí un jacuzzi para fotografiarse en traje de baño en plena cumbre.