Casi dos milenios después de que la furia del Vesubio sepultara la ciudad en el año 79 d.C., la ciencia moderna ha logrado “escuchar” los susurros de sus antiguos habitantes.
Un equipo internacional de investigadores ha empleado herramientas digitales de vanguardia para rescatar del olvido decenas de grafitis antiguos grabados en las paredes de un pasillo que conectaba los teatros de la mítica urbe.
LEA MÁS: Juicio sacude a la realeza noruega: hijo de la princesa heredera niega acusaciones por violación
Estos hallazgos no solo ofrecen una ventana a la vida cotidiana, sino que demuestran cómo la tecnología RTI está revolucionando la arqueología contemporánea.
El renacer de los muros en la ciudad sepultada
El corredor en cuestión, una estructura de 27 metros de longitud que fue descubierta originalmente a finales del siglo XVIII, guardaba un tesoro gráfico que el ojo humano ya no podía distinguir con claridad.
Debido al deterioro natural del revestimiento pintado, muchas de las marcas realizadas con punzones se habían vuelto ilegibles. Sin embargo, gracias a la reciente intervención de especialistas de la Universidad de la Sorbona y la Universidad de Québec, se han integrado 79 nuevas inscripciones al inventario histórico de Pompeya.
Eloïse Letellier-Taillefer, codirectora del proyecto, explica que la observación minuciosa fue posible gracias a un cambio de perspectiva lumínica.
El uso de luz rasante permitió identificar microrrelieves que habían pasado desapercibidos para equipos anteriores que solo trabajaban con linternas convencionales.
Este esfuerzo ha transformado simples rayas en la pared en valiosos testimonios de la cultura popular romana, permitiendo que estas manifestaciones dejen de ser simples curiosidades para convertirse en objetos de estudio científico riguroso.
De gladiadores y romances: la voz del pueblo romano
La diversidad de los mensajes encontrados refleja una sociedad vibrante y, en ocasiones, cruda.
Entre las inscripciones destaca una declaración interrumpida: “Erato amat...” (Erato ama...). Lamentablemente, el fragmento de pared donde figuraba el nombre del destinatario se desprendió, dejando el misterio de este romance antiguo sin resolver. Pero no todo era poesía en la antigua Pompeya; los muros también servían como lienzo para insultos cargados de léxico sexual y expresiones vulgares que muestran la cara más humana y menos idealizada de la época.
Además de los textos, la calidad de los dibujos ha sorprendido a los expertos. Una de las piezas más destacadas es una representación detallada de dos gladiadores enfrentándose en pleno combate.
La precisión técnica de estos grabados sugiere que sus autores poseían una habilidad gráfica notable. Curiosamente, los investigadores sospechan que los autores no eran espectadores habituales del teatro, sino soldados de paso o transeúntes que plasmaban su realidad cotidiana en las paredes interiores, dejando un rastro de su identidad antes del desastre volcánico.
Revolución digital: 15.000 imágenes para la historia
El éxito de esta investigación radica en la implementación de la Tecnología RTI (Reflectance Transformation Imaging).
Esta técnica fotográfica avanzada captura múltiples capturas bajo distintos ángulos de luz, lo que genera una imagen en dos dimensiones con información de relieve tridimensional. Aunque ya se utilizaba en piezas de arte pequeñas, esta es la primera vez que se aplica a una escala tan masiva sobre superficies murales completas, permitiendo digitalizar hasta el último detalle de los muros de 8 metros de altura.
Durante cinco noches intensas de trabajo, se capturaron aproximadamente 15.000 imágenes de alta resolución.
Este proceso ha dado vida al proyecto “Bruits de couloir” (Ruidos de pasillo), una plataforma digital que próximamente permitirá al público general explorar estos grafitis desde cualquier parte del mundo.
LEA MÁS: ¿Guerra fría en el Vaticano? La razón por la que el Papa León XIV prefiere callar ante Donald Trump
La integración de la Tecnología RTI en la arqueología de Pompeya asegura que, aunque el revestimiento físico de los muros siga deteriorándose, el registro histórico de sus ciudadanos quedará preservado para siempre en el entorno digital.
*Esta nota fue hecha con ayuda de Inteligencia Artificial.


