AFP .2 abril

El papa Francisco inició este jueves los ritos de la Semana Santa con una misa matinal en la basílica de San Pedro del Vaticano, aunque renunció al tradicional lavado de pies del Jueves Santo.

Por segundo año consecutivo, todos los actos que conmemoran la muerte de Jesús en la cruz se celebran dentro de los muros del Vaticano debido a la restricciones por la pandemia y sin la presencia de multitudes de fieles como antes.

Durante la llamada
Durante la llamada "misa crismal" de la mañana del Jueves Santo, el papa Francisco habló de las "cruces" que pesan sobre la humanidad y reconoció que "vivimos una época marcada por los escándalos" y que hay que rechazarlos como "un veneno". Fotografía: Rome Reports

En otros años, el pontífice argentino conmemoró el Jueves Santo en una cárcel y en un centro de refugiados, y lavó los pies a detenidos e inmigrantes, inclusive de religión musulmana, como un mensaje de humildad y tolerancia.

Durante la llamada misa crismal de ayer, en la que se bendicen los aceites que se van a utilizar durante los sacramentos, el Papa habló de las “cruces” que pesan sobre la humanidad y reconoció que “vivimos una época marcada por los escándalos”.

Más tarde, en privado, Francisco celebró un ritual de la Semana Santa con un cardenal al que había destituido hace unos meses, en un gesto de aparente reconciliación.

El cardenal Angelo Becciu fue destituido de sus funciones en el Vaticano en setiembre del 2020, luego de que el pontífice le dijera que estaba acusado de haber desviado fondos de obras de caridad de la Santa Sede.

El papa presidirá este el Vía Crucis desde la plaza de San Pedro y no alrededor del Coliseo, de noche, como marca la tradición.

El Domingo de Pascua dará la tradicional bendición Urbi et Orbi desde la basílica de San Pedro.