Lo que parecía un problema digestivo común terminó convirtiéndose en una de las noticias más duras de su vida.
James Bainbridge, un hombre de 35 años de Middlesbrough, Inglaterra, buscó atención médica porque sufría de un reflujo constante y una importante pérdida de peso, sin imaginar que los exámenes revelarían un cáncer de estómago en etapa 4.
Según People en Español, los síntomas comenzaron a inicios de este año. En un principio, los médicos sospecharon que podía tratarse de una hernia, pero estudios más detallados confirmaron que padecía linitis plástica, una forma poco frecuente y muy agresiva de cáncer de estómago.
LEA MÁS: El monito que abrazaba un peluche ya cumplió un año y su historia sigue derritiendo corazones
Este tipo de enfermedad provoca que las paredes del estómago se vuelvan gruesas y rígidas, dificultando el paso de los alimentos por el sistema digestivo. De acuerdo con Cáncer Research UK, suele avanzar rápidamente y, en muchos casos, se detecta cuando ya se encuentra en etapas avanzadas.
LEA MÁS: ¿Qué hacía la nieta de Donald Trump en Costa Rica? Estas fotos lo revelan
El diagnóstico fue un golpe devastador para toda la familia. Su hermano gemelo, Tom Bainbridge, recordó que James fue quien le dio la noticia en una llamada telefónica que jamás olvidaría.
“Fue la peor llamada telefónica. Me dijo: ‘Tengo cáncer y está por todas partes’. No supe qué responder. Creo que esa conversación me acompañará toda la vida”, recordó.
Actualmente, James recibe quimioterapia e inmunoterapia mientras los especialistas evalúan la respuesta al tratamiento. Además, necesita una sonda de alimentación debido a las complicaciones que la enfermedad ha provocado en su sistema digestivo.
Ante la difícil situación, Tom decidió crear una campaña en la plataforma GoFundMe con el fin de ayudar a cubrir los gastos médicos, los traslados al hospital y las cuentas del hogar. También espera reunir fondos que permitan acceder a un tratamiento especializado en el extranjero si surge esa posibilidad.
El hermano explicó que James no cuenta con un seguro que cubra enfermedades críticas y que nunca habría pedido ayuda por iniciativa propia. Por eso decidió actuar para aliviar parte de la carga económica que enfrenta la familia.
Más allá del dinero, el principal deseo de Tom es que su hermano pueda compartir el mayor tiempo posible con su hijo de 7 años y crear recuerdos que permanezcan para siempre. Aunque el diagnóstico es considerado incurable, la familia mantiene la esperanza de que los tratamientos le permitan disfrutar más tiempo junto a quienes ama.

