Agencia AFP.Hace 5 días

El periodista Miguel Mora, director de la televisora independiente 100% Noticias, reclamó al presidente Daniel Ortega la devolución del canal, que fue confiscado en diciembre pasado, cuando el director fue tomado preso y pasó seis meses preso "como un animal", hasta su liberación este martes.

"Si Daniel Ortega, que es el jefe de la policía, en cuyas manos está el edificio de 100% Noticias, no me regresa hasta el último lapicero, es un ladrón. Esa propiedad privada que no le pertenece", demandó Mora en un entrevista con AFP tras regresar a su casa en Los Almendros, 16 km al sur de la capital.

Journalist Miguel Mora speaks to the press after his release from prison, at his home in Managua, Nicaragua, Tuesday, June 11, 2019. Mora's release comes amid a broader move to set free people the opposition considers political prisoners under an agreement meant to ease the country's political standoff. (AP Photo/Alfredo Zuñiga)
Journalist Miguel Mora speaks to the press after his release from prison, at his home in Managua, Nicaragua, Tuesday, June 11, 2019. Mora's release comes amid a broader move to set free people the opposition considers political prisoners under an agreement meant to ease the country's political standoff. (AP Photo/Alfredo Zuñiga)

Mora, de 53 años, fue liberado este martes bajo una ley de amnistía junto con su directora de prensa, Lucía Pineda, una combativa periodista de nacionalidad nicaragüense y costarricense, quien no muy lejos de él exclamaba feliz: "al fin somos libres".

Arresto injusto

Ambos fueron capturados violentamente por la policía el 21 de diciembre pasado en las instalaciones del canal y luego trasladados a la temida cárcel El Chipote, en Managua, donde un policía golpeó a puñetazos a Mora en el rostro.

El canal fue cerrado y los periodistas detenidos como una represalia contra el medio, que lideró la cobertura de las protestas antigubernamentales que estallaron el 18 de abril de 2018 y cuya represión hundió a Nicaragua en una grave crisis política, social y económica.

Tras su detención, la estación televisiva fundada hace 24 años fue cerrada y sus equipos confiscados, mientras la policía impide el acceso a sus instalaciones.

Mora salió de la cárcel con 30 kilos menos, demacrado y con el cabello largo.

Enterrado vido

Familiares, comunicadores y amigos celebraron la liberación de ambos en la residencia de Mora, en el departamento de Masaya, donde las personas llegaron para saludarlos, entre abrazos, lágrimas y alegría.

Mora dijo que el gobierno trató de enterrarlo vivo en una pequeña celda de máxima seguridad del penal La Modelo, 20 km al norte de la capital.

"Fue espantoso, ese régimen no es ni para un animal, te mantienen encerrado todo el tiempo (...) Te entierran allí en vida, no te hablan, así pasas días y noches (...) Nunca hablé con mi abogado", contó el periodista.

La fiscalía lo acusó junto con Pineda de terrorismo por la cobertura de las protestas y denunciar la represión, que dejó al menos 325 muertos, cientos de encarcelados y 62.500 exiliados.

Mora rechazó la nueva ley de amnistía bajo la cual fue liberado, pues alega que no es "culpable absolutamente de nada".

Considera que "Nicaragua tiene que cambiar y para eso hay que sacar a Daniel Ortega y al sandinismo para siempre del poder".

Ortega, de 73 años y con 12 años consecutivos en el poder, ha sido acusado por sus opositores de instaurar, junto con su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo, un gobierno autoritario marcado por el nepotismo y la corrupción.

Gracias a Costa Rica

Pineda, de 45 años, agradeció "la solidaridad incondicional de Costa Rica" con las víctimas de la represión en Nicaragua y con ella durante su reclusión en la cárcel de mujeres La Esperanza, en las afueras de la capital.

El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, llamó por teléfono a Pineda para saludarla.

"Me alegra muchísimo escucharte y que estás en libertad", expresó Alvarado, quien elogió su lucha por la libertad de prensa y la democracia.

Pineda dijo que pronto viajará a ese país y que retomará su trabajo como periodista en Nicaragua, donde espera que el presidente Ortega "respete el derecho de los periodistas a informar".

“Esperamos que nos regresen el canal y nos dejen trabajar en paz (...) que respeten la Constitución”, dijo, al tiempo que abogó por una “transición pacífica” en Nicaragua.

Pineda, quien desde el inicio de su carrera se caracterizó por su estilo directo para enfrentar a los políticos, manifestó que lo más difícil de su encarcelamiento fue el aislamiento.

"Me ponía a hablar con Dios, eso me sostenía mucho, no tenía nadie físicamente para compartir", dijo a la AFP.

Contó que en las primeras dos semanas en prisión, vivió muchas penurias, como los 30 interrogatorios policiales a los que fue sometida en los que la acusaban de "golpistas" y "terrorista".

“Yo los perdono, porque no soy rencorosa ni le deseo mal a nadie”, expresó.