AFP .1 octubre
Ortega ha traicionado la confianza que el pueblo puso en él. AFP
Ortega ha traicionado la confianza que el pueblo puso en él. AFP

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, enfrentado a una crisis política y una economía en caída, prepara un paquete de leyes para neutralizar posibles nuevas protestas de cara a un año electoral en el que busca su reelección, según analistas.

Sus aliados en el Congreso presentaron proyectos de ley sobre “agentes extranjeros”, aquellos que reciben fondos o bienes del exterior, ciberdelitos y estudia reformar la Constitución para establecer la pena de cadena perpetua por delitos graves.

Las iniciativas generaron duros cuestionamientos de defensores de derechos humanos dentro y fuera del país, que los calificaron como represivos y contrarios a la libertad de prensa y expresión.

Analistas señalan que estas iniciativas buscan crear condiciones favorables para una nueva reelección de Ortega, en el poder desde 2007, en los comicios de noviembre de 2021.

La situación del gobierno del presidente, de 74 años, “no es favorable para su permanencia en el poder y lo lleva a implementar leyes represivas en su desesperación de controlar al movimiento social, evitar una segunda ola de protestas”, dice el sociólogo y analista Oscar René Vargas, exiliado en Costa Rica.

En Nicaragua venden mascarillas con ese estampado. Raro, pero cierto. AFP
En Nicaragua venden mascarillas con ese estampado. Raro, pero cierto. AFP

Ortega se adelantó al Congreso y promulgó este martes por decreto una estrategia nacional de ciberseguridad para controlar las redes sociales, una medida bautizada por la prensa local como "ley mordaza" o "bozal" porque la ven como una forma de censura.

El subsecretario de Estado de Estados Unidos para el Hemisferio Occidental, Michael Kozak, dijo en Twitter que la estrategia de ciberseguridad criminaliza "las expresiones que disgustan" a Ortega y criticó que "así no actúan los gobiernos democráticos".

Oscar René Vargas, un exsimpatizante y ahora férreo crítico del gobierno, considera que Ortega quiere llegar a un escenario electoral en una situación que la oposición “se encuentre con la soga al cuello” y dispuesta a negociar bajo sus términos.

Nicaragua celebrará elecciones presidenciales y legislativas en noviembre del 2021. El actual mandato de Ortega, de 74 años, vence en enero de 2022.

Terror

El exvicecanciller de Nicaragua José Pallais opina que Ortega pretende “imponer el terror, el miedo y paralizar toda expresión de oposición”.

Desde abril de 2018, cuando estallaron las protestas, Ortega "ha probado de todo, muertos, persecución, cárcel para acallar al movimiento social y a la oposición, pero sabe que no le ha funcionado", dice Pallais.

“Es claro que Ortega continúa con su estrategia de represión e intolerancia frente a cualquier voz que exija el respeto de los derechos humanos y la rendición de cuentas”, dice la directora de Amnistía Internacional para las Américas, Erika Guevara Rosas.

"La represión debe detenerse de una vez por todas, y la comunidad internacional debe condenar estas afrentas a los derechos humanos", sostuvo Guevara Rosas.

Los adversarios de Ortega le acusan de corrupción y autoritarismo.