El presidente paraguayo, Santiago Peña, renunció el jueves en medio de una crisis bancaria que congeló los depósitos de casi la mitad de la población y desató multitudinatias protestas contra este aliado de Washington.
Cientos de personas salieron a protestar el miércoles por segunda noche consecutiva en Asunción, la capital de este pequeño país sudamericano. Se registraron choques con la policía, que respondió con gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersarlas.
Con pancartas que rezaban “Juicio político a Santi Peña”, los ahorristas reclamaban poder retirar su dinero tras el colapso de Ueno Bank, uno de los principales bancos del país, que dejó a casi tres millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos.
Peña anunció su renuncia después de que su propio partido le retirara el apoyo en el Congreso.
Minutos más tarde, los diputados votaron por unanimidad iniciar un juicio político en su contra, pero rechazaron abrir otro contra el vicepresidente Pedro Alliana, de 52 años, a quien corresponde entonces sucederlo.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República (...) quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado”, afirmó Peña en un video en su cuenta de X.
La crisis estalló el martes, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) intervino Ueno Bank por una grave insuficiencia de capital.
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Además de los depósitos de los ahorristas, quedaron congelados fondos de organismos estatales, entre ellos el Instituto de Previsión Social.
Peña, exministro de Hacienda que asumió la presidencia en 2023 con mandato hasta 2028, tenía acciones de un grupo que controlaba el banco y de las que se desprendió en 2025.
Tras la intervención de Ueno Bank, Peña exigió la renuncia del titular del Banco Central y promulgó una ley que fijó un plazo máximo de cinco días hábiles para devolver a los depositantes la mayor parte de los fondos.
Pero no bastó. El miércoles, diputados opositores reunieron las firmas necesarias para presentar la acusación contra Peña por conflicto de intereses. Le reprocharon haber favorecido al banco con decisiones regulatorias y depósitos de fondos previsionales.

