AFP .24 enero
Hace un año todo estaba desierto en la enorme ciudad china, ahora al menos se baila. AFP
Hace un año todo estaba desierto en la enorme ciudad china, ahora al menos se baila. AFP

Exactamente un año después de que China impusiera un espectacular confinamiento en la ciudad de Wuhan, ahora aparentemente libre del coronavirus, muchos países se ven obligados a restringir los viajes y las actividades para intentar acabar con una epidemia que no se detiene.

El nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo que "más de 600.000" personas podrían morir a causa del coronavirus en su país, el más afectado del planeta por el covid-19 que ya ha matado a más de 2,1 millones de personas en el mundo.

Los parques están otra vez con gente que no deja de lado los cuidados. AFP
Los parques están otra vez con gente que no deja de lado los cuidados. AFP

Después de Estados Unidos, los países con más víctimas mortales son Brasil, con 215.243 muertos y 8.753.920 casos, India, con 153.184 muertos (10.639.684 casos), México, con 147.614 muertos (1.732.290 casos), y Reino Unido, con 95.981 muertos (3.583.907 casos).

Wuhan, la enorme ciudad del centro de China que a finales de 2019 fue la primera del mundo en sufrir lo que entonces era un misterioso virus asesino, intenta pasar página.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) envió una misión a la ciudad, pero afirmó que es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre si el covid-19 se originó “en China o fuera de China”.

Las presentaciones alk aire libre volvieron, pero siempre con mascarilla. AFP
Las presentaciones alk aire libre volvieron, pero siempre con mascarilla. AFP

Este sábado hace un año que las autoridades chinas decretaron el confinamiento en esta ciudad de 11 millones de habitantes, que durante 76 días quedó aislada. Ahora parece un lugar de paz sanitario si se compara con muchos otros del mundo.

“Me siento completamente seguro. La situación está bajo control y ya no tengo miedo”, declaró Li Wenfu, un hombre de unos cincuenta años.

Aunque Wuhan no ha registrado nuevos casos desde mayo, la amenaza del virus sigue ahí. En las últimas semanas, varias regiones chinas han decretado confinamientos parciales y Pekín comenzó a examinar a dos millones de habitantes tras unos casos de covid, algunos de la variante inglesa.

Wuhan parece haber regresado a la calma, pero el riesgo sigue. AFP
Wuhan parece haber regresado a la calma, pero el riesgo sigue. AFP
Restricciones y vacunas

En la actualidad la prioridad en el mundo es frenar la pandemia, que ha causado estragos en la economía.

Las estrategias de cada país alternan la imposición de nuevas limitaciones y las campañas de vacunación masivas, donde están puestas las esperanzas para pasar página.

La OMS ha advertido que los países más ricos acaparan la vacuna. “Solo podremos poner fin a la pandemia si acabamos con ella en todas partes”, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Sin embargo, hubo buenas noticias para las naciones más pobres: la OMS y Pfizer anunciaron un acuerdo para poner a su disposición hasta 40 millones de primeras dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech a través del mecanismo Covax.

Brasil debía recibir dos millones de dosis de vacunas desarrolladas por la empresa farmacéutica británica AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

Las entregas de esta vacuna en Europa serán menores que lo previsto por una “caída del rendimiento” en un centro de fabricación, dijo el viernes el grupo británico.

Francia reiteró su llamado al estadounidense Pfizer para que mantenga el calendario de entrega de vacunas, mientras que Hungría rompió el consenso en la UE y anunció un acuerdo para adquirir dosis de la vacuna rusa Sputnik V.

Cepa británica

Los anuncios de retrasos en las entregas de dosis aumentaron la inquietud en una Europa ya preocupada por la variante británica del coronavirus que parece ser más mortal para algunos grupos de edad.

La cepa británica, junto con las variantes detectadas por primera vez en Sudáfrica y Brasil, está impulsando un endurecimiento de las restricciones de viaje.

Bélgica prohibió los desplazamientos no esenciales fuera del país, mientras Dinamarca cerró las conexiones áreas con Emiratos Árabes Unidos.

Desde la música hasta los deportes, los organizadores de eventos a gran escala lidian con las consecuencias del covid-19, como demuestra la cancelación del carnaval de Río de Janeiro.