AFP .10 marzo
A doña Yadira y a su hija Vanesa les preocupa que se ponga mala la comida en el refrigerador. AFP
A doña Yadira y a su hija Vanesa les preocupa que se ponga mala la comida en el refrigerador. AFP

¿Podrá salvar la comida en la nevera? ¿Cuánto durará el agua que recogió en baldes? Son preguntas que atormentan a Yadira Delgado mientras espera que el suministro de electricidad sea normalizado en Venezuela.

“Es una agonía, un miedo que tenemos todos. No sabemos lo que va a pasar. Si no llega la luz, ¿cuántos días más? ¿Hasta dónde vamos a aguantar?”, dice Yadira, de 49 años, en la sala del apartamento donde vive en Caracas con su madre y su hija adolescente.

Velas y lámparas de queroseno iluminan la vivienda en la planta baja del edificio en el que reside, donde su madre, Elvia Lozano, a sus 72 años, es conserje.

Un gigantesco apagón afecta a Venezuela desde la tarde del jueves. El suministro pareció recuperarse poco a poco entre el viernes y el sábado, pero nuevos cortes masivos vuelven a poner en vilo a Caracas y 22 de los 23 estados del país petrolero.

La corriente ha vuelto a restablecerse este domingo en la mañana, eso sí, de manera intermitente en zonas de la capital.

Entre idas y vueltas, Yadira, diseñadora gráfica, teme que la carne y alimentos que tiene en el refrigerador terminen pudriéndose.

“Buscamos hielo seco por toda Caracas y no conseguimos. Dios quiera que no se dañe la comida”, dice Elvia.

Además falla el servicio de agua, pues el bombeo es imposible sin corriente eléctrica.

Con un poco de agua que tenía guardada en una olla, Yadira hace café en una cocina en penumbras.

El servicio de agua también falla porque el bombeo es imposible sin corriente eléctrica. AP
El servicio de agua también falla porque el bombeo es imposible sin corriente eléctrica. AP

Y al caer la noche, con las calles aledañas en absoluta penumbra, surge el terror a la delincuencia en un país con altos índices de violencia.

"Es un toque de queda que tenemos después de las cinco de la tarde por el temor a un asalto en medio del apagón, tratamos de salir temprano a comprar lo que se pueda comprar y regresamos”, relata Yadira.

No es mucho lo que puede comprar. A sus problemas se suma la escasez de dinero en efectivo que sufren desde hace meses los venezolanos.

El billete de máxima denominación, 500 bolívares, equivale a apenas 15 centavos de dólar, insuficiente para una golosina. Ello obliga a transacciones electrónicas para prácticamente cualquier operación, por pequeña que sea, y sin electricidad los datáfonos no funcionan.

En medio del caos, Yadira se inquieta por Vanessa, su hija de 16 años, quien en julio se gradúa como bachiller y aspira a entrar a la universidad para estudiar medicina. "Ella está muy preocupada", comentó.

“En el tiempo que llevo acá, nunca había vivido un apagón así”, declara Elvia, de 72 años. Nacida en Colombia, llegó a Venezuela hace 50 años, cuando la nación petrolera era receptora de inmigrantes y no, como ahora, país de emigrantes, que la ONU estima en 2,7 millones desde 2015.

Los apagones en Venezuela se han vuelto habituales desde hace una década, en especial en estados occidentales como Zulia, Táchira, Lara o Barinas.

Expertos responsabilizan a Nicolás Maduro, acusándolo de falta de inversión, desidia en el mantenimiento y corrupción, pero el líder socialista denuncia constantes “sabotajes”.

La escasez de efectivo, que los afecta hace meses, hace difícil comprar comida. AP
La escasez de efectivo, que los afecta hace meses, hace difícil comprar comida. AP

Maduro sostiene que el nuevo apagón, el peor que haya tenido Venezuela, es producto de “un ataque cibernético” dirigido por Estados Unidos contra la principal hidroeléctrica del país: la represa de Guri, en el estado Bolívar (al sur).

El prolongado corte eléctrico ha hecho estragos en el edificio de 11 pisos y 22 departamentos. El primer corte, el jueves, dañó uno de los dos ascensores. El siguiente, después de que la electricidad volviera apenas unas horas el viernes, dejó inoperante el otro.

Las altas y bajas en el fluido eléctrico provocan deterioro de los aparatos. Elvia muestra un microondas y un televisor dañado a consecuencia de parpadeos de luz en meses anteriores.

Doña Elvia es conserje en un edificio y se la tiene que jugar con velas. AFP
Doña Elvia es conserje en un edificio y se la tiene que jugar con velas. AFP

Por su parte, el presidente interino Juan Guaidó anunció este domingo que pedirá al Parlamento declarar el “estado de alarma”, con el fin de solicitar ayuda internacional.

“El día de mañana (lunes) hemos convocado sesión de emergencia extraordinaria de urgencia del Parlamento Nacional para tomar acciones inmediatas con respecto a la ayuda humanitaria necesaria”, aseguró Guaidó, jefe del Congreso de mayoría opositora, en una rueda de prensa.