AFP .2 febrero
La niña gritaba muy asustada.
La niña gritaba muy asustada.

Un video en el que policías esposan a una niña negra de nueve años y la rocían con gas pimienta en Rochester, en el noreste de Estados Unidos, provocó una nueva ola de indignación.

La policía de esa localidad, ubicada en el estado de Nueva York, justificó su actuación alegando que la niña, cuya identidad no ha sido revelada, sufría una crisis mental y amenazaba con matar a su madre y suicidarse.

Los agentes que acudieron al lugar de los hechos el viernes, reaccionaron esposando a la niña y, al no lograr meterla en la patrulla, usaron gas pimienta, según se ve en los vídeos de las cámaras que los policías llevan en el traje, publicados el domingo por las fuerzas del orden.

Insistieron en que tuvieron que actuar así para garantizar la seguridad de la niña.

Suspendidos

Tras reunirse el lunes con las autoridades policiales del lugar, la alcaldesa de Rochester, la afroestadounidense Lovely Warren, anunció que los nueve policías involucrados estarán suspendidos hasta que culmine una investigación interna sobre el episodio.

“Lo que pasó el viernes fue simplemente horrible y ha indignado con razón a toda nuestra comunidad. Desafortunadamente, la ley estatal y los contratos sindicales me impiden tomar acciones más inmediatas y serias”, dijo Warren.

La alcaldesa ya había reaccionado por la crueldad que sufrió la menor.

Los nueve policías involucrados fueron suspendidos mientras los investigan.
Los nueve policías involucrados fueron suspendidos mientras los investigan.

“Tengo un niño de 10 años. Es un niño, es un bebé. Como madre, este video no es algo que una quiere ver”, dijo el domingo durante una rueda de prensa.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, también repudió lo que pasó.

“Como ser humano, este incidente es perturbador y como padre, me rompe el corazón. “La policía de Nueva York no debería tratar a nadie así, y menos a una niña de nueve años”, aseguró..

Cuomo dijo que la relación entre la policía y las comunidades que atiende “claramente no está funcionando” y son necesarias reformas y una investigación sobre lo ocurrido.

Daniel Prude murió después de que unos policías le pusieron una capucha en la cabeza.
Daniel Prude murió después de que unos policías le pusieron una capucha en la cabeza.
No es el primer caso

Es la segunda vez en un año que policías de Rochester son acusados de actos violentos contra ciudadanos. En marzo un hombre negro, identificado como Daniel Prude, murió tras ser detenido en esa ciudad el 23 de marzo del 2020.

La policía le había puesto una capucha de tela en la cabeza después de que este escupiera a los agentes y afirmara que tenía el coronavirus.

La muerte de Prude, que también sufría una crisis mental en el momento de su arresto, provocó una investigación y manifestaciones multitudinarias.

Muy reciente también es la muerte George Floyd, un afroestadounidense de 46 años, quien fue arrestado por la Policía de Mineápolis y murió porque uno de los oficiales le puso la rodilla sobre el cuello mientras estaba esposado en el suelo. A él lo mataron el 25 de mayo pasado.