AFP .4 diciembre, 2020
Wuhan trata de dejar atrás los malos momentos de la pandemia. AFP
Wuhan trata de dejar atrás los malos momentos de la pandemia. AFP

Con su especial corte de pelo, el músico Lu Yan resume en el micrófono el destino de su ciudad natal: “Virus en Wuhan. Todavía estamos vivos”.

Grupos pop, grafiteros o incluso autores de cómics, los artistas de Wuhan encontraron una gran inspiración durante los 76 días en que su ciudad del centro de China, primera víctima mundial del nuevo coronavirus, pasó en cuarentena.

Lu Yan es el cantante de la banda Hardcore Raver in Tears, y su canción "WUHAN2020" fue escrita por separado por sus miembros cuando estaban confinados a principios de año.

"Pensé que era el fin del mundo", cuenta Lu Yan a través de su máscara, durante un ensayo en estudio, un año después de las primeras contaminaciones detectadas en su ciudad.

Los muertos se cuentan por miles en la ciudad. AFP
Los muertos se cuentan por miles en la ciudad. AFP
Un mal recuerdo

Para la mayoría de los 11 millones de habitantes de la metrópolis de las orillas del río Yangtsé, la epidemia ya no es más que un mal recuerdo, aunque la ciudad registró el mayor número de muertes en China (4.634 decesos por covid-19 entre enero y mayo, según el balance oficial).

Huang Bowen, grafitero de 22 años, pasó el confinamiento decorando las paredes de su ciudad gracias a su premiso para transitar como voluntario.

Un poco provocador, el joven incluso eligió un tema delicado para el régimen comunista: la cara de Li Wenliang, un médico fallecido de covid-19 en febrero, después de haber sido acusado por la policía de propagar "rumores". Li no hizo más que alertar a sus familiares, desde finales de diciembre, sobre la emergencia de un misterioso virus en la ciudad.

El grafitero se suple de pinturas para su trabajo. AFP
El grafitero se suple de pinturas para su trabajo. AFP

Como la mayoría de las obras de Huang Bowen, sus homenajes a Li Wenliang fueron rápidamente recubiertos por el municipio. "No me importa. He hecho lo que quería y me ha bastado para decir lo que tenía que decir", resume el artista, ocupado pintando de noche el carácter que significa "esperanza" en un edificio abandonado, junto con otros dos grafiteros.

Wuhan, cuna de la revolución de 1911 que derrocó al imperio chino, conserva una reputación de ciudad rebelde. Pero hoy se considera más como la cuna del punk chino.

Lu Yan asegura, sin embargo, que la epidemia calmó a la juventud wuhanesa y que la música de su grupo se ha vuelto mucho más suave.