Bryan Castillo.24 abril, 2018
Algunas de las parejas ya se casaron y tienen hijos. Foto: Shutterstock.
Algunas de las parejas ya se casaron y tienen hijos. Foto: Shutterstock.

Las autoridades del hospital Nacional Psiquiátrico cerraron este lunes el asilo donde habitaban 109 pacientes (la mayoría sin familia) y con problemas mentales como esquizofrenia, bipoliridad y autismo, además de adultos mayores abandonados y personas con problemas de drogadicción.

Este lugar, que funcionó durante 127 años, además de ayudar a pacientes a rehabilitarse, también sirvió para que muchos encontraran el amor y empezaran una vida desde cero.

Así como lo lee, el amor, que en muchas ocasiones se tilda de “locura”, colaboró para que algunos de los residentes en ese lugar tuvieran una dosis de motivación y vencieran sus padecimientos.

Prueba de ello fue que en los últimos 10 años, 30 parejas, es decir 60 personas, que eran atendidas en ese hospital, decidieron empezar una relación.

La directora del psiquiátrico, la doctora Lilia Uribe, le comentó a La Teja que, al igual que comer, sentirse amado también es una necesidad.

Agregó que muchos de esos amoríos iniciaron gracias a las actividades que ellos les organizaban. Incluso, nos dijo que en más de una ocasión, uno que otro le iba a contar que estaban enamorados.

“Aquí todos estaban separados por sexo, de un lado los hombres y del otro las mujeres, hacíamos algunas jornadas en las que se veían para bailar, pero era muy difícil tener una pareja. Entonces cuando ya terminaron el proceso empezaron a formarse muchas parejas que incluso se han casado y que viven juntos. Aquí hay una pareja lindísima, cualquiera desearía tener una como la que ellos tienen”, comentó.

La funcionaria explicó que a cada paciente que sale se le da seguimiento y por eso saben que de esas parejas, cuatro ya se casaron y hasta tienen hijos.

“Todos ellos tienen necesidades, necesidad de tener un trabajo, de ser incluidos en la sociedad y desde luego que sentirse amado también es una de ellas, nosotros nos alegramos mucho de que esto ocurra”, afirmó.

“Otros y otras han salido y han encontrado pareja afuera, se han rehabilitado y llevan una vida normal”, agregó.

El amor no lo es todo

A pesar de que este factor influye de forma positiva en la rehabilitación de los pacientes, Uribe detalló que esto no es todo, ya que aún existen pensamientos erróneos sobre las personas que reciben tratamiento en hospitales psiquiátricos.

“Lo que más falta que se le ofrezcan a esta población es empleo, muchos de ellos se han preparado académicamente, pero cuando salen no les dan trabajo y en algunas ocasiones esto les afecta emocionalmente”, detalló Uribe.

El lugar fue cerrado este lunes y los pacientes serán reubicados en distintos lugares y con sus familiares. Foto: Graciela Solís.
El lugar fue cerrado este lunes y los pacientes serán reubicados en distintos lugares y con sus familiares. Foto: Graciela Solís.
Pacientes del asilo fueron reubicados

Las 109 personas que vivían en ese hospital quedaron a cargo del Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam) y del Consejo Nacional de Personas con Discapacidad (Conapdis). Después de otros tratamientos podrán reinsertarse a la sociedad con más tiempo de antelación. Además, otro grupo podrá quedarse con sus familiares.

Para llegar a esto, se dotó de ¢6.987 millones de colones al Conapam y al Conapdis, además al Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) se le destinó ¢540 millones para ayudar a las familias que albergarán nuevamente a algún paciente.

En el acto, fue cerrado el pabellón donde ubicaban a los tratados. De momento se desconoce en qué utilizarán este espacio.

Aunque cerraron el asilo, actualmente el hospital Nacional Psiquiátrico atiende a 430 personas y trabajan 1.200 funcionarios. A diferencia del asilo, las personas pueden quedarse internadas, pero ya no vivirán allí.