Karen Fernández.28 septiembre

Un total de 77.200 trabajadores tienen su contrato laboral suspendido debido a la pandemia, informó el Ministerio de Trabajo.

Los trabajadores que queden sin seguro serán atendidos, pero luego deberán pagar la atención. Foto: José Cordero
Los trabajadores que queden sin seguro serán atendidos, pero luego deberán pagar la atención. Foto: José Cordero

Las suspensiones se dieron entre marzo y abril, cuando la pandemia por el covid-19 llegó a nuestros país.

Además del hecho de estar sin ingresos, estos miles de trabajadores se quedarán sin el seguro de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para recibir atención médica sin tener que pagarla. Algunos ya lo perdieron y el resto quedará desprotegido desde este 1º de octubre.

Así lo confirmó la institución al hacerle la consulta. El marco regulatorio habilita la cobertura de salud por hasta por seis meses, según se tipifica en el artículo 60 del Reglamento del Seguro de Salud.

En cuanto a lo que pasará con los asegurados pasado ese plazo, aseguraron que la institución no niega la atención en salud.

“Si se trata de un contribuyente que fue cesado o que tiene el contrato suspendido, aplica la conservación de su derecho a atención en salud por seis meses, que se contabiliza desde la suspensión o el cese. Si se pasa de dicho termino, se procedería a la facturación”, respondió la gerencia financiera de la Caja.

Como los efectos de la crisis seguramente seguirán por más tiempo, la Caja ha recibido solicitudes para modificar el reglamento a fin de no dejar desprotegidos a los trabajadores en esta situación. La institución aceptó estar estudiando el tema contemplando la afectación financiera que ha tenido producto de la pandemia.

Panorama complicado

Max Llorens y sus ocho empleadas son parte de esa cifra, lo que sin duda los tiene preocupados.

Max Llorens y sus empleadas la han visto fea estos meses. Foto: Cortesía
Max Llorens y sus empleadas la han visto fea estos meses. Foto: Cortesía

“Tengo una empresa de turismo que le da servicio de minibares a hoteles con más de 70 habitaciones, los cuales aún no han abierto debido a que la demanda no es lo suficientemente alta para poder cubrir los gastos de operación, por lo que desde el 1º de abril estamos con los contratos suspendidos”, explicó Llorens.

El empresario, de nacionalidad española, asegura que no quiere dejar a sus empleadas desprotegidas, pero sin clientes (siete de ocho no están trabajando), le es imposible retomar el trabajo, porque de hacerlo, en tres meses debería cerrar completamente su empresa con 16 años de trayectoria y no tendría los recursos para liquidarlas.

“La idea es retomar la actividad apenas se pueda, pero los hoteles me han cancelado los contratos y no se sabe hasta cuándo porque las ocupaciones están por los suelos”, contó.

Las bebidas y snacks que usted encuentra en las habitaciones de algunos hoteles, son ofrecidos por la empresa de Llorens. Foto: Cortesía
Las bebidas y snacks que usted encuentra en las habitaciones de algunos hoteles, son ofrecidos por la empresa de Llorens. Foto: Cortesía

En algún momento se habló de que los asegurados optaran por pagar un seguro voluntario mientras se soluciona su situación laboral; sin embargo, eso es poco probable si consideramos que tienen seis meses de no recibir un salario y tampoco han sido liquidados.