Desde que don Roberto Fontana aterrizó en Noruega, sabía que iba a enfrentarse a algo más grande que un torneo.
El costarricense, vecino de Desamparados y con más de tres décadas dedicado a las artes marciales, viajó hasta la tierra donde nacen los vikingos para competir en el Mundial de Glima 2026, una disciplina ancestral que forma parte de la tradición nórdica desde hace siglos.
Es conocido como el Mundial de Luchas Vikingas. El arte marcial como tal se llama Teiwaz, palabra relacionada con Tyr, el dios nórdico de la guerra, la justicia y el honor.
Lo que probablemente nadie imaginó fue que regresaría a Costa Rica convertido en campeón mundial.
Fontana ganó sus siete combates, terminó invicto y consiguió una hazaña que ya quedó grabada en la historia de este deporte: se convirtió en el primer luchador no escandinavo que logra conquistar un título mundial de Glima en territorio nórdico, justo en el corazón donde nacieron las luchas vikingas, en Gudvagen (el valle de los dioses).
En la casa vikinga
El campeonato reunió a los ocho mejores competidores del planeta, clasificados durante un ciclo de cuatro años. Cada categoría enfrentó a sus representantes en un formato de todos contra todos, donde cada victoria sumaba puntos para definir al campeón.
Roberto compitió en la división liviana y sabía perfectamente el tamaño del reto. “Me preparé demasiado porque dije: voy para la cuna de los vikingos. Hice pesas, cardio, funcionales, entrené todos los días este arte marcial y también practiqué otras disciplinas.
“Fueron cerca de tres horas diarias de entrenamiento porque mi objetivo era ser campeón del mundo. Toda la vida he hecho artes marciales, desde 1988, pero nunca me había preparado de la manera en que lo hice para este torneo”, contó.
La exigencia no fue únicamente deportiva. El costarricense tuvo que competir bajo condiciones climáticas completamente distintas a las que está acostumbrado.
“Peleamos a dos grados de temperatura y bajo lluvia. El frío era impresionante. Nosotros éramos los únicos representantes del trópico y todos los demás venían de países donde la nieve es algo normal.
“Además, se pelea descalzo, usando únicamente un pantalón tradicional llamado Bracae. No se permiten vendas ni ningún elemento moderno. Es una competencia muy tradicional”, recordó.
Siete históricas victorias
La actuación del desamparadeño fue impecable. Ganó una pelea tras otra hasta llegar a la última ronda frente al campeón de Suecia.
“Cuando gané la cuarta pelea pensé que ya tenía una gran posibilidad de ser campeón, pero no me confié. Aquí no hay descanso. Todos los rivales están en círculo y uno sigue peleando inmediatamente. Fue hasta el último combate cuando realmente sentí que lo había conseguido”, explicó.
La victoria final tuvo un significado especial porque no solo le dio el campeonato, sino que rompió una superioridad histórica.
Según explicó Andrés Fontana Salinas, hermano de Roberto y uno de los impulsores de este arte marcial en Costa Rica, ningún atleta fuera de los países escandinavos había logrado ganar un título mundial en esta disciplina en tierras vikingas, de hecho, todos los otros campeones del 2026 fueron del equipo de Noruega.
“Roberto tiene 50 años y logró algo histórico. Es la primera persona fuera de Escandinavia que gana un campeonato mundial de Glima en Noruega. Los países nórdicos dominaron siempre este deporte y ellos ganaron todas las categorías excepto la de Roberto”, destacó.
Como una celebridad
La sorpresa entre los organizadores y competidores fue enorme. “Ellos estaban muy impresionados. Se tomaban fotos conmigo como si fuera una celebridad. Me gané una cabra como premio.
“Doné la carne de la cabra y eso les encantó. Me van a guardar la piel para cuando vuelva en 4 años a defender el título. Lo que más les sorprendió fue que alguien de Costa Rica tuviera ese nivel. Incluso quedaron con ganas de venir a conocer nuestro país”, aseguró entre risas.
El tico confirma que el logro es el resultado de más de dos décadas impulsando esta disciplina en el país junto a su hermano Andrés.
“Es un triunfo que lleva años cocinándose. Llevamos más de 25 años promoviendo este arte marcial y queríamos demostrar que desde este lado del mundo también se puede competir al máximo nivel. Todavía no me lo creo. Ganar las peleas vikingas en la propia cuna de los vikingos, Noruega, era algo que parecía imposible”, afirmó.
¿Qué es la Glima?
La Glima es una lucha tradicional de origen nórdico vinculada históricamente a la cultura vikinga. Se basa en agarres, equilibrio, técnica y control corporal, y guarda algunos parecidos con artes marciales como el judo.
Costa Rica cuenta actualmente con sedes de entrenamiento en las siete provincias y una Federación de Luchas Vikingas. Incluso el país organizó un campeonato mundial hace dos años en Manuel Antonio.
Además del oro de Roberto Fontana, el costarricense Anthony Santamaría, de Monteverde, consiguió subir al podio con una destacada participación internacional. Logró un impresionante tercer lugar. Otro tico, Emilio Luthmer, destacó porque fue convocado al Mundial como árbitro, algo histórico.
Y aunque el próximo Mundial será dentro de cuatro años, Roberto ya tiene claro cuál será su objetivo.
“Voy a regresar a defender el título. Tendré 54 años, pero ahí voy a estar. Los rivales me dijeron que van a entrenar más duro para intentar vencerme. Yo también voy a prepararme para volver a pelear contra los mejores vikingos del planeta”.













