Una forma de iniciar el 2018 con energía positiva y con espiritualidad es rezando una novena.
Las novenas son oraciones de corte popular que se realizan con la intención de obtener una gracia o una intención y tiene dos condiciones para el creyente, la constancia, pues tiene que repetirla durante nueve días y la fe y devoción.
Eso sí, se debe tomar en cuenta que será la voluntad de Dios la que se imponga al final, pues la petición no es una obligación para el Señor, asegura Glenn Gómez, sacerdote y vocero de la Conferencia Episcopal.
Si usted quiere rezar una oración original, ponga atención a los pasos que debe seguir. Primero debe persignarse y presentar una petición bondadosa (por una enfermedad, por trabajo, por restablecer un proyecto, un negocio, pero jamás para ganar la lotería o cosas de esas). Después haga la oración de su creatividad. Luego rece un padrenuestro, una avemaría y finaliza con la bendición.
Esas novenas son de preparación y son las que se anticipan a un día festivo o a una fecha específica. La idea es que el día de la festividad, un cumpleaños, por ejemplo, o el patronazgo de una parroquia, sea el noveno día de rezo. En el caso de una petición propia, ojalá pueda terminarla un día representativo a la propia petición.
Si la inició este sábado 23, su novena terminaría el 31, justo a tiempo para comenzar el año como Dios manda.
Recuerde que el principio de la novena es que hay una petición que necesita ser llevada a los oídos del Padre.
Póngale constancia
Se requiere constancia para repetir la oración los nueve días.
Hay algunas novenas que ya están establecidas y que siguen su propia estructura o formato.
El padre Glenn recomienda la del Espíritu Santo para iniciar el año bien encomendado al de Arriba.
“El don más grande para un creyente es el Espíritu Santo, para que le pida a Dios que con su luz guíe e ilumine. Se le pide fuerza, sabiduría y conocimiento y hay una gran cantidad de novenas del Espíritu Santo”, dijo Gómez.
Puede buscar en Internet esas novenas, pero Gómez recomienda que sean de páginas oficiales y reconocidas. También puede acudir a las librerías católicas y comprar la novena, que vienen en forma de una estampita y rezarla como se indica.
Hay otras que se rezan para situaciones específicas. Gómez enumeró algunas como la de san Pancracio por peticiones de trabajo, la del Divino Niño que tiene que ver con temas relacionados con niños. También está la de san Ramón Nonato, para las mujeres embarazadas; la de san Judas Tadeo, para las causas difíciles o desesperadas; la de santa Lucía, que fue una mártir, para problemas de la vista.
Otras novenas
Las novenas no solo son de petición, también hay de anticipación que son las más populares y son las que se ofrecen por los difuntos y para dar consuelo a los allegados afligidos.
También está la novena de penitencia, que es para pedir perdón por algún pecadillo y suele acompañarse de una confesión.
Posadas
Gómez dice que una de las novenas más populares, tradicionales y vistosas son las famosas posadas. Esas novenas son en honor al Niñito Jesús, ideales para los días de Navidad.
“Empiezan nueve días antes de la Navidad. Se reza, se canta, se comparten alimentos, es muy linda. Tiene ámbitos personales”, explicó Gómez.
Las novenas pueden ser grupales o personales.


