Nacional

Adulto mayor sufre por no saber cómo están sus nueve perritos

Director de Territorio de Zaguates dice que ya algunos fueron dados en adopción

Mario Garro Barrientos es un ingeniero agrónomo de 64 años que desde el 24 de mayo sufre por la separación de sus nueve perritos a los que quiere muchísimo aunque ya no los tiene con él.

Les contamos esta historia porque hoy es el día mundial del perro, ese animalito que desde hace miles de años está cerca de los humanos y ha inspirado frases como “la felicidad no se compra, se saca a pasear”.

Nos habría gustado que la narración fuera de festejo, pero aun sin serlo, nos lleva a recordar los lazos tan fuertes que nacen entre los perritos y sus dueños.

Bueno, don Mario vive en Moravia y se dedica a hacer fletes en un camioncito de carga liviana para ganarse alguito, pero la cosa se ha puesto tan complicada que hay días en los que se va en blanco.

No tiene pensión, ni otra entrada económica que le salve la tanda, pero pese a ello, prefería quitarse el bocado con tal de que sus pequeños “perrihijos” tuvieran qué comer.

“Ellos dormían conmigo dentro de la casa, estaban en el patio y yo les tenía divisiones y cobijas a cada uno. Usted no se imagina el dolor que sentí al meterlos en las jaulas en los que se los llevaron, de mi mente no se borran las miradas de mis ‘chiquitos’ cuando los metí ahí. Me dolió mucho”, contó.

Afirma que le ha pegado durísimo no saber cómo se encuentran los peluditos desde que los subió al camión que los trasladaría hasta la finca donde se encuentra Territorio de Zaguates, en Santa Bárbara de Heredia.

“Desde que me mataron a mi esposa hace seis años, en un atropello, ellos eran mi única compañía, pero esta pandemia me ha golpeado muy duro y como uno ya está tan mayor no le dan trabajo y no he tenido cómo conseguir platica para hacer frente a mis necesidades”, explica.

¿Cómo empezó todo?

Por esa falta de ingresos que lo afecta, don Mario se atrasó con el pago del alquiler de la casita en la que llevaba viviendo un año y lo echaron; como le dieron un aviso previo, de inmediato se puso a ver cómo hacía para buscarles casa a sus chineados Max, Bobby, Tomy, Rafy, Soly, Luna, Ruby, Candy y Fanny.

Un conocido lo puso en contacto con Territorio de Zaguates para que la organización le echara una mano con los perritos a fin de salvarles la vida porque le habían dicho que si el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) intervenía, los pondría a “dormir”.

Solo pensar en eso era una pesadilla para don Mario.

“Conversé con ellos (Territorio de Zaguates) y me dijeron que los podían tener a su cargo mientras yo me acomodaba y podía recogerlos nuevamente; además me prometieron que podría ir a visitarlos cuando quisiera para estar al tanto de ellos”.

Eso lo entusiasmó y lo llenó de tranquilidad, de manera que tomó la decisión de entregarlos.

Sin embargo, dice que las cosas no han sido como le dijeron y que desde que se los llevaron, por más intentos que ha hecho por saber cómo están o ir a visitarlos, ha chocado con pared.

Para oír la otra parte, buscamos a Álvaro Saumet, director de Territorio de Zaguates. Nos dijo que la organización a la que representa lo que hizo fue colaborar con don Mario en vista del desalojo que le afectaba, nada más.

“El señor cree que esto es un hotel o quién sabe qué. Cuando yo ayudo y rescato unos perros yo no tengo porqué estarle dando cuentas a nadie. No es que los perros son de él. De los perros que yo rescato de la calle, o en situaciones como en las que él se encontraba, yo me encargo”, dijo Saumet.

No quiero saber nada de él

Añadió que no quiere tener ningún contacto con don Mario y niega que en algún momento le haya dicho que podía ir a visitarlos.

“Si eran como sus chiquitos, qué lamentable que los tuviera así como los tenía, encerrados en un patio permanente. Y eso no es verdad, yo no hago eso (ofrecer visitas o devolver a los perros) y ni siquiera estoy abierto al público. Yo no rescato perros para darles cuenta a las personas que no se pueden hacer cargo de ellos, si no me volvería loco. Tengo en este momento más de dos mil perros”, añadió Saumet.

El representante del refugio fue contundente: él no regresa a los perros a quienes los tenían y con don Mario no hará la excepción.

“Yo no me traigo perros para después devolvérselos a la familia. Ya algunos de ellos (los de don Mario) fueron dados en adopción y les seguimos buscando casa a los otros porque algunos son insoportables y atacan hasta la sombra porque él los acostumbró a no ver gente”, afirmó Saumet.

A don Mario le habían comentado que dos de los perritos que tenía habían sido enviados a Canadá. La respuesta que llega desde Territorio de Zaguates parece confirmar la sospecha.

Este día, de festejo en muchas partes. será para don Mario uno lleno con los recuerdos de nueve traviesos peluditos.

Karen Fernández

Periodista con una licenciatura en Producción de Medios. Forma parte del equipo de Nuestro Tema y tengo experiencia en la cobertura de noticias de espectáculos, religiosos, salud, deportes y nacionales. Trabajo en Grupo Nacion desde el 2011.