Shirley Sandí.16 octubre, 2020

La decisión de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) de rechazar la invitación a participar en el diálogo oficial convocado por los presidentes de los poderes Legislativo y Ejecutivo, y el encuentro posterior con líderes del denominado Movimiento Rescate Nacional, encendió un polvorín entre los mismos empresarios.

Dirigentes de Rescate Nacional dieron conferencia de prensa en el auditorio de la Conferencia Episcopal, en San José. Foto: Juan Diego Córdoba
Dirigentes de Rescate Nacional dieron conferencia de prensa en el auditorio de la Conferencia Episcopal, en San José. Foto: Juan Diego Córdoba

La Cámara de Comercio de Costa Rica rechazó de manera contudente la posición de Uccaep.

“Lo sucedido es inaudito y reprochable. Un líder de la cúpula empresarial no se sienta a negociar con grupos informales que se han manifestado mediante la violencia, impidiendo la libertad de tránsito y agrediendo a los personeros de la Fuerza Pública”, Julio Castilla, presidente de la Cámara de Comercio.

“Esta decisión no representa a la Cámara de Comercio y no representa al sector empresarial porque nosotros no negociamos los principios democráticos en ningún momento”, manifestó Julio Castilla, presidente de esta agrupación.

La Cámara Costarricense de la Construcción aseguró por su parte que no aprobó, ni avala, ningún acuerdo del sector empresarial costarricense, reunido en Uccaep, con este grupo.

“Desde nuestra organización apoyamos el diálogo y hacemos los esfuerzos necesarios para tender puentes en busca de acuerdos, pero de ninguna manera, con grupos que hagan uso de la fuerza, del desorden y del rompimiento de los derechos constitucionales”, aseguraron.

José Álvaro Jenkins, presidente de Uccaep.
José Álvaro Jenkins, presidente de Uccaep.
A rectificar

La Fracción del Partido Acción Ciudadana opinó que la Uccaep debe rectificar de inmediato la decisión que tomó pues tomó un senda “irresposable y peligrosa”.

"Su rechazo ante el llamado oficial al diálogo ofrecido por las autoridades democráticamente electas, con la facilitación del Programa Estado de la Nación, no solo aplazó el inicio de este proceso, sino que lesionó las esperanzas que el país ha puesto en la búsqueda concertada de una salida a la crisis.

“Los motivos expresados por la Uccaep para este rechazo resultan inadmisibles, revelan un preocupante desprecio por la institucionalidad democrática y una falta de compromiso con el bien común”, dijo la fracción del PAC, la cual recalcó que abrirle las puertas a representantes de un movimiento que provocó caos y violencia en todo el país, atentó contra la vida de funcionarios de la Fuerza Pública y afectó la producción nacional a lo largo de casi dos semanas, pone en entredicho su estatura para servir como uno de los voceros del sector empresarial.