Marcelo Poltronieri.22 octubre, 2017

El Hotel Playboy Costa Rica fue tan fino, exclusivo y chuzo que podemos concluir que lo único que le faltó fue la visita de Hugh Hefner, creador de la revista y marca del conejito.

El Hotel nació con la intención de jalar turistas a lo loco. Foto: Archivo GN
El Hotel nació con la intención de jalar turistas a lo loco. Foto: Archivo GN

Sí, aunque muchos no lo sepan o no lo recuerden, en Tiquicia hubo un hotel Playboy y fue uno de los mejores hoteles y clubes que ha tenido este país, hasta la fecha.

Por eso, a cinco días de que se cumpla el primer mes de la muerte de Hefner, vamos a recordar este monumental club y hotel que marcó una época en el país.

Fue inaugurado en 1980 por Santiago Quesada, un costarricense que, según la gente que lo conoció, era como el Hugh Hefner tico.

Hasta el presidente Luis Alberto Monge fue a la inauguración. Foto: Archivo GN
Hasta el presidente Luis Alberto Monge fue a la inauguración. Foto: Archivo GN

Quesada, quien ya falleció, se fue para Las Vegas, Estados Unidos y se trajo la franquicia y construyó el hotel en La Sabana, específicamente donde actualmente es el hotel Crown Plaza (antiguo hotel Corobicí).

Este era el hotel Playboy Costa Rica, el que actualmente está en La Sabana. Foto: Archivo GN
Este era el hotel Playboy Costa Rica, el que actualmente está en La Sabana. Foto: Archivo GN

Aunque no se conocen detalles de la negociación, ni cuánto le pudo haber costado la iniciativa, es casi un hecho que Quesada tuvo que haberse reunido con Hefner para traerse la marca para Costa Rica.

Quesada iba a montar únicamente un club, sin embargo, como en aquella época la industria del turismo empezaba a despuntar, aprovechó que los bancos estaban tirando la casa por la ventana con los préstamos para la construcción de hoteles, por lo que el empresario, ni lerdo ni perezoso aprovechó para ampliar el proyecto.

Así era el ambiente del hotel, al cual la gente llegaba bien chaneada. Foto: Archivo GN
Así era el ambiente del hotel, al cual la gente llegaba bien chaneada. Foto: Archivo GN

Leonel Obando, músico y amigo de Quesada no recuerda la fecha exacta de la inauguración del hotel, pero lo que nunca va a olvidar fue esa noche como tal.

Obando era el líder de la banda Opus 4, conjunto que inauguró el hotel en 1980 y que se mantuvo como banda principal de los eventos de ese lugar hasta que cerró en 1985.

"Esa inauguración fue increíble, fue una fiesta a todo dar, había todo tipo de comidas y bebidas, nosotros comenzamos a tocar a las ocho de la noche y terminamos a las seis de la mañana del otro día. La gente iba muy elegante, de corbata o casual".

Leonel Obando nunca va a olvidar los fiestones que se pegó en ese hotel mientras tocaba con su banda Opus 4. Foto de: Diana Méndez
Leonel Obando nunca va a olvidar los fiestones que se pegó en ese hotel mientras tocaba con su banda Opus 4. Foto de: Diana Méndez

"Tuvo shows internacionales todos los meses, que traían desde Las Vegas, tenía un buffet de 50 metros de largo y había un negro altísimo que lo recibía. No había un hotel con ese lujo y no hay ninguno actualmente con el lujo que ese tenía", recordó Leonel.

"Iba mucho hombre soltero porque les gustaba que los atendieran las conejitas que eran muy guapas, pero los que iban no eran mal vistos, más bien el que iba demostraba que era de plata porque el lugar era muy fino", Leonel Obando.

Uno de los shows más sonados fue cuando vino Julio Iglesias a cantar; sin embargo, Obando dice que aunque fue bien tuanis alternar tarima con el español, la mejor fiesta fue la del primer Año Nuevo que se festejó ahí.

Don Leonel Obando aún guarda algunos de los anuncios que salían en el periódico para anunciar las fiestas del hotel. Foto de: Diana Méndez
Don Leonel Obando aún guarda algunos de los anuncios que salían en el periódico para anunciar las fiestas del hotel. Foto de: Diana Méndez

"Ese día Santiago llegó y nos dijo que si parábamos una hora para pasar el equipo a la piscina, día tocamos hasta las 3 de la tarde del 1° de enero y la fiesta había empezado el 31 a las 9 de la noche, terminamos tocando en la piscina con toda la gente que quedó enfiestada porque Santiago era muy fiestero", contó.

Uno de los atractivos más grandes del hotel era, por supuesto, las famosas conejitas.

Como era lógico, en un hotel de nombre Playboy, sea cual sea el país donde estuviera, no podía estar completo sin las famosas conejitas y en Costa Rica no fue la excepción. El restaurante principal contaba con 12 hermosas mujeres que todas las noche se ponían colita y orejitas.
Como era lógico, en un hotel de nombre Playboy, sea cual sea el país donde estuviera, no podía estar completo sin las famosas conejitas y en Costa Rica no fue la excepción. El restaurante principal contaba con 12 hermosas mujeres que todas las noche se ponían colita y orejitas.

Aunque todas eran ticas, Obando recuerda que todas fueron entrenadas por conejitas que traían de Estados Unidos para que les enseñaran tips.

1000 personas le cabían, aproximadamente, al club del Hotel Playboy Costa Rica.

Todas las conejitas eran bien guapas, usaban el tradicional traje con orejas y colita y tenían prohibido salir con los clientes.

De hecho, eran tan rigurosos con eso que si se daban cuenta que un cliente se trataba de sobrepasar con una conejita lo echaban del hotel y si los descubrían saliendo juntos echaban a la conejita del trabajo.

Este señor en realidad fue bastante privilegiado, porque nadie podía tocar a las conejitas o era sacado a patadas del hotel. Foto: Archivo GN
Este señor en realidad fue bastante privilegiado, porque nadie podía tocar a las conejitas o era sacado a patadas del hotel. Foto: Archivo GN

"El hotel era muy fino, no era para nada vulgar, por eso se respetaba tanto a las conejitas. De hecho la gente que iba ahí era lo mejor de San José, iba la gente de más plata, por lo mismo", comentó Obando.

Las conejitas eran tan chineadas que trabajaban dos horas y después de eso se iban a descansar a un espacio exclusivo para ellas porque era muy cansado caminar con los tacones tan altos que les ponían.

Todo lo que sube tiene que bajar

Aunque el club era el mejor de Costa Rica y cuidado y no de Centroamérica, ese reino de conejas no duraría mucho.

Leonel Obando Mendoza de 69 años, dice que el mejor contrato de su vida fue en el Hotel Playboy aunque trabajó hasta afuera del país. Foto de: Diana Méndez
Leonel Obando Mendoza de 69 años, dice que el mejor contrato de su vida fue en el Hotel Playboy aunque trabajó hasta afuera del país. Foto de: Diana Méndez

Cinco años después de ser fundado el precio del dolar se disparó e hizo que Quesada no pudiera continuar pagando el préstamo, por lo que un banco estatal terminó quitándole la estructura, la cual funcionó unos cuantos meses más con el mismo nombre hasta que un empresario japonés compró el hotel y le cambió el nombre a Corobicí.

La noticia le partió el alma a Obando, quien vivió ahí sus mejores años como artista, pues asegura que ahí llegó a tener el mejor contrato de su vida.

Sin embargo, asegura que el cierre de la franquicia no lo afectó porque más bien, gracias a ese hotel a él le salió un brete en Panamá.

Nostalgia

El 27 de setiembre de este año se dio a conocer que Hugh Hefner, creador de la revista y marca Playboy falleció a los 91 años, noticia que tocó algunas fibras de Obando.

"Claro que su muerte me recordó todo, me hubiera encantado conocerlo porque me parecía una persona muy interesante, no tanto por la mansión y las conejitas, sino por la revista que tenía fotos de desnudos muy artísticos, no era nada vulgar, igual que el hotel. De hecho, podríamos decir que lo único que le faltó a ese hotel fue que viniera Hugh Hefner", aseguró el músico.

Hugh Hefner, fundador de la revista y marca Play Boy falleció este año. Foto: (AP Photo/Damian Dovarganes, File)
Hugh Hefner, fundador de la revista y marca Play Boy falleció este año. Foto: (AP Photo/Damian Dovarganes, File)