Eduardo Vega.16 noviembre, 2017


Las megapresas que se empezaron a agravar en La Uruca no tienen solución. Durante los próximos seis meses habrá que tener paciencia franciscana para soportar el interminable parqueo que se forma durante todo el día, pero sobre todo en las horas pico, con filas de hasta cinco horas.

La Policía de Tránsito esta semana tiró el tapón y está suplicándole al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) que por favor hagan los trabajos de recarpeteo del tramo La Uruca-Los Anonos en horas de la noche porque las presas son exageradas.

La Uruca tendrá megapresas insoportables por los próximos seis meses. Ármese de paciencia y evite desesperarse. Foto Graciela Solís.
La Uruca tendrá megapresas insoportables por los próximos seis meses. Ármese de paciencia y evite desesperarse. Foto Graciela Solís.

Por los trabajos hay cierres parciales durante las 24 horas, por un lapso de 6 meses. Se inició con el carril interno Uruca-Anonos, posterior carril interno Anonos-Uruca, carriles externos en este mismo orden y por último las rampas.

“Esos trabajos deben ser nocturnos porque en el día el colapso es enorme, el caos es total y no hay nada que hacer. Yo no les voy a decir que si ponemos diez oficiales de tránsito, veinte o treinta el asunto mejora porque no es un tema de los oficiales, es que la zona explota y no hay nada que hacer, la infraestructura no da para más”, explica Jimmy Salazar, subjefe de la región central metropolitana de la Policía de Tránsito.

La encargada de comunicación del Conavi, Wendy Jiménez, nos dejó muy claro que no hay nada que hacer, que los bretes ya comenzaron y no hay vuelta de hoja. Además, confirmó que no están trabajando de día.

“Los trabajos que se están haciendo en La Uruca son nocturnos pero como es un recarpeteo total y profundo, la mezcla que se le echa a la calle debe secarse durante el día, por eso es que el carril que se está arreglando debe cerrarse”, explicó Jiménez.

No tiene la solución Tránsito. No tiene la solución Conavi. Se vienen seis meses de megapresas en La Uruca y sus alrededores. Esta primera semana es solo una probadita de lo que serán los próximos días. Agregue que desde hace una semana también se comenzó a trabajar en la construcción del puente peatonal 200 al norte de la fábrica Pozuelo en La Uruca, eso obligará al Conavi a cerrar una sección del carril externo con sentido San José, durante al menos cuatro semanas más.

Ni Tránsito ni Conavi le ven solución a las presas de La Uruca, lo que recomiendan es que ni se arrime, solo si estrictamente necesario. Foto Graciela Solís.
Ni Tránsito ni Conavi le ven solución a las presas de La Uruca, lo que recomiendan es que ni se arrime, solo si estrictamente necesario. Foto Graciela Solís.
Peor que la platina

Tanto don Jimmy como doña Wendy, nos dieron la misma receta para los próximos meses, tener paz total porque las presas no tienen solución, además, le mandaron un gran consejo a todos los dueños de vehículos: “no se meta a La Uruca si no lo necesita”.

Para el subjefe del Tránsito no hay lugar a salvo en los alrededores, porque las rutas alternas, como la Ruta 32, Santo Domingo, la ruta 27, jugársela por el Bajo de los Ledezma, también se cargan de carros y el asunto es insoportable.

“Las presas de esta semana están peores que las de la platina porque por lo menos cuando estaban construyendo el puente los trabajos eran nocturnos y se podía abrir en el día, entonces algo se podía desahogar, pero es que ahora no hay nada que se pueda hacer, absolutamente nada.

“Con los oficiales de tránsito que tenemos no damos abasto con lo que es el trabajo diario normal, nos falta personal, ahora con esta situación todo se complica más porque hay que atender las rutas alternas que también colapsan. No hay solución al menos de nuestra parte”, afirmó el inspector de tránsito.

El profundo recarpeteo del tramo La Uruca-Los Anonos, se hace de noche pero en el día se debe dejar secar la mezcla, por eso hay cierres parciales. Foto Graciela Solís.
El profundo recarpeteo del tramo La Uruca-Los Anonos, se hace de noche pero en el día se debe dejar secar la mezcla, por eso hay cierres parciales. Foto Graciela Solís.

Y entre tanta presa, desesperación y horas perdidas, los choferes se desesperan y por eso aumentan los choques, lo que, por supuesto, hace que La Uruca pase de insoportable a desesperante. El estrés crece por tanta presa, nadie guarda la distancia, se ponen a mandar mensajes de texto, cambian de carril a cada rato y así es como aumentan los choques, detalló Salazar.