Jorge Calderón.30 abril, 2017

Ana Lucía Barrientos es la orgullosa mamá de Mathías Coto, de 5 años. El chiquito es autista, lo que fue  confirmado por los médicos cuando el niño tenía año y tres meses.

Con motivo del cierre de la conmemoración del mes del autismo, hablamos con Ana Lucía, quien nos contó que  al saber de  la condición de su hijo, su familia pasó por una especie de duelo,  porque no sabían cómo enfrentar la situación.

Es por esa razón que Barrientos, vecina de Llanos de Santa Lucía de Paraíso, Cartago,  le aconseja a los papás que están pasando por algo similar,  que busquen información acerca del autismo para poder convivir con él.

“Cuando tenía 4 meses de edad Mathías presentó algunos síntomas, yo notaba muchas diferencias como poco contacto visual, lloraba mucho, para dormir solo podía ser en camiseta y pañal porque la ropa no la toleraba”, contó Ana.

“A los 9 meses le gustaban mucho las cosas que giraban como el ventilador. Con los carros no jugaba normal, los tiraba y jugaba solo con las ruedas, tenía muchas fijaciones. Cuando empezó a caminar,   le quitó todas las bolitas al árbol de Navidad  y las seleccionó por colores y tamaños”, recordó la mamá.

Mathías Coto es el orgullo de su mamá, Ana Lucía Barrientos. FOTO: JORGE CALDERÓN
Mathías Coto es el orgullo de su mamá, Ana Lucía Barrientos. FOTO: JORGE CALDERÓN

Barrientos comentó que desde que los doctores le dieron el diagnóstico empezaron a notarque tiene pocos periodos de atención, poca tolerancia a la frustración, hace berrinches cuando algo no le gusta, no le gusta que lo toquen y es difícil que socialice con otros niños y prefiere mantenerse aislado.

“Actualmente,  le damos mucha atención integral para convivir con la condición de Mathías, él asiste al centro de enseñanza especial Carlos Luis Valle Masís,  en Oreamuno, y está en materno,  pero a nivel privado tiene terapia de lenguaje, de piscina y de ocupación sensorial”, dijo Ana Lucía, quien dejó claro que la clave para salir adelante es el apoyo de los papás y de la familia.

Apoyo incondicional.

Así como este caso hay cientos  en el país, es por esa razón que el hospital Max Peralta se vistió con luces azules en su fachada e hizo una marcha para que  la gente  haga conciencia  de que el autismo no es una enfermedad y más bien es una condición.

En el centro médico aseguraron  que el autismo ha ido en aumento por lo que la ONU pidió declarar la condición de interés mundial.

Roxana Hartmann, una tica que trabaja con niños autistas en Estados Unidos, dijo  que estos pequeños son capaces de integrarse al sistema educativo siempre y cuando se les comprenda su situación.

El doctor Rónald Prado Zúñiga, cirujano del Max Peralta y quien tiene un hijo autista,  aseguró que la experiencia ha sido una bendición de Dios.

“Con Andrés (su hijo) hemos realizado un esfuerzo sobrehumano para llevarlo a terapias,   ayudarlo y comprenderlo e incorporarlo al mundo cotidiano y le ha ido muy bien,  porque se ha rodeado de personas maravillosas”, explicó el doc, quien recomienda a los padres de familia que apenas tengan el diagnóstico lo asimilen y se esfuercen en el proceso e investiguen todo lo que puedan. 

El Max Peralta está comprometido con que la gente con niños con autismo para que les den el apoyo necesario. FOTO: JORGE CALDERÓN
El Max Peralta está comprometido con que la gente con niños con autismo para que les den el apoyo necesario. FOTO: JORGE CALDERÓN