Yenci Aguilar Arroyo.13 marzo
El año pasado, 219 personas recibieron el tratamiento de hemodiálisis en los centros médicos de la CCSS. Archivo / Marvin Caravaca.
El año pasado, 219 personas recibieron el tratamiento de hemodiálisis en los centros médicos de la CCSS. Archivo / Marvin Caravaca.

En Costa Rica, cerca de 27 mil personas padecen de enfermedades en su sistema renal, un mal que va en aumento, de acuerdo con autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Román Macaya, presidente ejecutivo de esa institución, mostró su preocupación por el incremento de pacientes que reciben tratamientos para este tipo de mal.

Para que se haga una idea, los pacientes que reciben hemodiálisis (eliminar sustancias tóxicas retenidas a causa de una insuficiencia renal), pasaron de 137 en el 2011 a 219 en el 2018 y son atendidos en los hospitales San Juan de Dios, México, Nacional de Niños, Calderón Guardia y Max Peralta de Cartago.

También creció la cantidad de pacientes que reciben un tratamiento llamado diálisis peritoneal crónica ambulatoria, que sustituye al trasplante de riñón. Mientras en el 2011 habían 132 pacientes en ese tratamiento, en el 2018 esa cifra se elevó a 665 pacientes.

Alertas

Las provincias más afectadas son Guanacaste, Limón, Puntarenas y Alajuela. El epidemiólogo Roy Wong manifestó que es necesario una toma de conciencia por parte de la población para frenar todos los factores de riesgo que contribuyen a elevar la enfermedad, entre ellas la diabetes, la hipertensión, la automedicación, la deshidratación y los golpes de calor.

Tomar bastantes líquidos, vigilar la presión sanguínea y controlar los niveles de azúcar le ayudarán a tener sus riñones sanos.

Por otro lado, Manuel Cerdas, jefe de Nefrología del Hospital México, expresó que el cambio climático podría tener un impacto negativo en la presentación de esta enfermedad que afecta la función de los riñones.

Este órgano cumple una función importante al ayudar al organismo a eliminar el exceso de líquidos y productos de desecho, al control de la presión arterial, en el desarrollo y crecimiento, en la formación de los huesos y evita la anemia.