El centenario puente fronterizo binacional sobre el río Sixaola, que era utilizado por el tren, está desapareciendo poco a poco.
La estructura une las comunidades de Sixaola, en Costa Rica, y Guabito, en Panamá. Dará paso a un moderno puente de dos carriles para carros, con rampas de acceso para peatones y ciclistas, iluminación, drenajes, señales vertical y horizontal.
Los trabajos comenzaron hace tres semanas y serán en varias etapas, por el momento están desmontando el puente viejo, porque el tren ya no pasa por ahí, de hecho, ni siquiera llega a esas comunidades.
El proyecto también incluye la construcción de una moderna aduana, lo que convertirá esa zona en un importante centro de comunicación entre ticos y panameños. Los buses que van de Tiquicia a Panamá, van a hacer sus trámites de aduana por ahí, lo que descongestionará la terminal de Paso Canoas.
Desde hace unos cinco años se ubicó a la par de la estructura de más de cien años un puente Bailey, para que los vecinos pudieran comunicarse. También sirve para que pasen carros, pero es de un carril, lo que complica el tránsito cuando pasan los camiones de carga. No tiene paso peatonal, así que la gente se la juega para cruzar.
Se construye el puente nuevo gracias al aporte no reembolsable del Fondo de Infraestructura de Mesoamérica, de diez millones de dólares. Con este monto, ticos y panameños van a medias, además, nuestro país aportará cinco millones de dólares más y otro aporte adicional, pero menor de los panas, porque el 65% del puente está sobre suelo tico.



