Karen Fernández.Hace 5 días
Cira Solano, no puede ver a ningún animalito pasando hambre. Foto: Rafael Pacheco
Cira Solano, no puede ver a ningún animalito pasando hambre. Foto: Rafael Pacheco

El amor por los animales es el motor que impulsa a doña Cira Solano para velar por las palomas brumosas en época de coronavirus.

Esta enfermera pensionada y vecina de Los Ángeles de Cartago se convirtió en la mejor amiga de estas aves y se ha encargado de que no les falte comida durante la pandemia.

Bien acomodadas están las palomas en los alrededores de Las Ruinas de Dantiago Apóstol. Foto: Rafael Pacheco
Bien acomodadas están las palomas en los alrededores de Las Ruinas de Dantiago Apóstol. Foto: Rafael Pacheco

“Normalmente, cuando está abierto cualquiera de los parques, los niños u otras personas le dan de comer a las palomas, pero desde que se ordenó el cierre de espacios públicos, las pobres palomas se quedaron sin comida, por eso voy día de por medio o máximo cada dos días a darles maíz cascado”, contó la bondadosa mujer.

Las bancas del parque de Cartago se mantienen ocupadas por los plumíferos amigos. Foto: Rafael Pacheco
Las bancas del parque de Cartago se mantienen ocupadas por los plumíferos amigos. Foto: Rafael Pacheco

Su amor es por todos los animales, no solo por los emplumados, por eso, adoptó a cinco perros y dos gatas porque no soportaba verlos pasar hambre ni frío.

Doña Cira calcula que hay entre 500 y 800 palomas en el parque brumoso. Foto: Rafael Pacheco
Doña Cira calcula que hay entre 500 y 800 palomas en el parque brumoso. Foto: Rafael Pacheco

“Si por mi fuera tendría la casa llena de animalitos, pero no puedo porque no vivo sola y aunque mi familia me apoya, sí me ponen un alto”, confesó doña Cira.

A diario era común ver la plaza Mayor de Cartago llena de gente, ahora el paisaje es de palomas de Castilla. Foto: Rafael Pacheco
A diario era común ver la plaza Mayor de Cartago llena de gente, ahora el paisaje es de palomas de Castilla. Foto: Rafael Pacheco

Calcula que solo en el sector de Las Ruinas de Santiago Apóstol, en el puritico centro de la VIeja Metrópoli, pueden haber entre 500 y 800 palomas, por eso, antes de visitarlas pasa por el mercado Central de Cartago a comprar dos kilos de maíz cascado para darles.

El cableado eléctrico también les sirve para descansar.. Foto: Rafael Pacheco
El cableado eléctrico también les sirve para descansar.. Foto: Rafael Pacheco

“Voy a aumentar la compra a tres kilos, porque los dos son como un taquito en la muela para ellas, pobrecitas”, le contó a La Teja.

El hambre pone a algunas violentas contra las de su misma especie. Foto: Rafael Pacheco
El hambre pone a algunas violentas contra las de su misma especie. Foto: Rafael Pacheco

Cuando le consultamos cuánto invertía en esto, nos contó que es baratísimo, cada kilo de maíz le sale en tres tejitas por lo que dependiendo de la frecuencia puede gastar entre 10.500 y 15.750 colones al mes, pues les da tres kilos a las del centro de Cartago, más medio kilo entre las que se encuentran frente a la casa de La Negrita, Patrona de Costa Rica.

14/05/2020 Cartago. Las palomas que habitan la plaza mayor, frente a las Ruinas de Cartago, también se ven afectadas por el desarrollo de la pandemia por covid-19. Con el parque cerrado, sin la presencia de gente para alimentarlas, se la pasan por ahí revoloteando o esperando que alguna persona se acuerde de ellas. Foto: Rafael Pacheco
14/05/2020 Cartago. Las palomas que habitan la plaza mayor, frente a las Ruinas de Cartago, también se ven afectadas por el desarrollo de la pandemia por covid-19. Con el parque cerrado, sin la presencia de gente para alimentarlas, se la pasan por ahí revoloteando o esperando que alguna persona se acuerde de ellas. Foto: Rafael Pacheco

Doña Cira tiene diez años de pensionada y aunque admite que era como esas personas que viven pensando en el día en que llegara la ansiada pensión, ahora se arrepiente y le gustaría estar activa, trabajando.

“Me gustaría tener en qué gastar el tiempo, he estudiado de todo en estos diez años, pero no es suficiente, por eso busco qué más hacer y esto es una de esas cosas”, explicó.

Cuando por alguna razón no puede ir a darles de comer, le encomienda la labor a su hermano Rafael Solano, quien como ella, se pone la chema, va compra el alimento y se lo da a las palomas.

Hay quienes se inmutan por lo que hay a su alrededor. Foto: Rafael Pacheco
Hay quienes se inmutan por lo que hay a su alrededor. Foto: Rafael Pacheco
En las cercanías de la basílica de Los Ángeles hay un grupo menor de palomas también. Foto: Rafael Pacheco
En las cercanías de la basílica de Los Ángeles hay un grupo menor de palomas también. Foto: Rafael Pacheco

Las tres perras, dos perros y dos gatas que alimenta en su casa, los tiene debidamente castrados, demostrando que es una amante de los animales responsable, para evitar que haya más peluditos sufriendo en las calles.

Por eso dice que odia a quienes tienen animales y no los cuidan

En los peluditos invierte un saco de alimento cada 15 o 22 días al menos, por lo que se va gran parte de su pensión alimentando a los animalitos desamparados.