Rocío Sandí.24 septiembre

El dolor que sienten las mujeres embarazadas que pierden a sus bebés en el hospital y tienen que regresar solitas a sus casas, es indescriptible y las marca para toda la vida.

En un intento por aliviar ese sentimiento los funcionarios del hospital Escalante Pradilla, de Pérez Zeledón, le entregan a las mamás dolientes un recuerdo que les permita llevar a sus hogares un recuerdo del angelito.

Varios funcionarios participan del proyecto y entre todos compran todas las cositas que ponen en las cajitas. Foto: CCSS.
Varios funcionarios participan del proyecto y entre todos compran todas las cositas que ponen en las cajitas. Foto: CCSS.

Se trata de cofres blancos que la doctora Mariana Méndez Salazar tiene guardados para entregar a las mamitas que se van a la casa sin los bebitos que durante meses tuvieron en sus vientres.

Méndez tiene 34 años de edad y 14 de servir en la Caja y asegura que ver a las mujeres irse con las manos vacías, el corazón roto y los sentimientos deshechos, la motivó a prepararles un cariñito.

Las cajitas blancas se entregan a quienes perdieron a sus bebés cuando tienen más de 15 semanas de gestación o cuando los recién nacidos mueren por malformaciones o complicaciones en su salud.

"Con esta cajita que está llena de nuestro amor, comprensión y solidaridad, les damos el pésame a las mamitas. De esta manera les hacemos saber que nosotros también sentimos la pérdida de sus bebés y que lloramos con ellas.

“Nos unimos para hacerles saber que estamos con ellas en ese momento tan doloroso, porque no solo es perder a un hijo, sino también es ver truncado ese sueño de ver a sus pequeños con vida”, dijo entre lágrimas la doctora Méndez.

Doctora Mariana Méndez: “Cuando tengan la necesidad de ver a sus niños pueden tomar esa cajita, abrazarla, olerla y sentirla”.
Las tarjetas están escritas a mano y llevan las huellas de los bebitos que perdieron la vida. Foto: CCSS.
Las tarjetas están escritas a mano y llevan las huellas de los bebitos que perdieron la vida. Foto: CCSS.
Un recuerdo para siempre

El cofre que se entrega lleva el librito del control prenatal. Dependiendo del credo religioso se coloca un rosario, un frasco con un angelito de resina que simboliza el bebé que está en el cielo y una tarjeta sellada con las huellas del bebé, así como una frase pensada por los funcionarios que describen su sentir.

“Mamita, no llores mi ausencia que desde hoy soy un ángel que cuidará de ti desde el cielo”, describe la tarjeta que se le dio a Lucía, una madre que perdió a su hija antes de las 20 semanas.

El proyecto se financia con recursos propios del personal que trabaja en el área.

Algunos se encargan de los ángeles, otros de conseguir los frascos, unos velan porque las cajitas estén bien pintadas y con aroma a bebé.

“De esta manera les ofrecemos un poquito de luz en un momento de tanta oscuridad, que ellas tengan un lugar donde guardar ese recuerdo es esencial. Cuando tengan la necesidad de ver a sus niños pueden tomar esa cajita, abrazarla, olerla y sentirla, porque dentro de ella está el vivo recuerdo de sus criaturas”, dijo la doc.

Bello gesto

Para la doctora Marjorie Valverde Esquivel, directora de Enfermería del hospital Escalante Pradilla, este gesto del personal de ginecoobstetricia demuestra la calidad de personas que atienden en el centro médico.

La idea es que las mamás lleven a casa un bonito recuerdo de los angelitos. Foto: Stock.
La idea es que las mamás lleven a casa un bonito recuerdo de los angelitos. Foto: Stock.

“Ellos invirtieron dinero y tiempo libre en hacerse de estas cajitas. Inicialmente compraron sesenta y lamentablemente ya han entregado cerca de veinte de ellas. En este hospital seguimos promoviendo la atención con calidez, comprensión y apegados a la política de buen trato que promueve la Caja Costarricense de Seguro Social”, mencionó Marjorie.

Por su parte, Joicy Solís Castro, directora general del hospi, resaltó el compromiso del establecimiento de salud de estar del lado humano de todas las personas y de solidarizarse cada vez más cuando haya una situación de tristeza.

“Estos cofrecitos le sacan las lágrimas a uno con solo verlos porque representan muy bien los valores de nuestra amada institución. Estas cajitas son una muestra de lo que lleva el personal por dentro; son corazones solidarios, comprensivos y llenos de sentimiento.

"Ojalá que estos presentes nunca debieran entregarse y se quedaran ahí guardados en la urna para siempre, pero sabemos que lamentablemente no es así, porque no hay semana que no veamos a una mamita llorar a su hija o hijo”, mencionó la doctora Solís.

En el último año 1.900 bebés nacieron en el hospital Escalante Pradilla y se registran 20 lamentables pérdidas por abortos espontáneos, problemas en el desarrollo, malformaciones y otras complicaciones del feto.