Bryan Castillo.5 mayo
Los dipus le dieron buena nota al mandatario. Foto: Melissa Fernández.
Los dipus le dieron buena nota al mandatario. Foto: Melissa Fernández.

Este 8 de mayo, el presidente Carlos Alvarado cumplirá su primer año de Gobierno, el cual estuvo marcado por el plan fiscal y todas las broncas que originó en diferentes sectores antes de su aprobación.

Como estos doce primeros meses no fueron comida de trompudo, La Teja consultó a diputados de diferentes fracciones sobre el brete de Alvarado y se les pidió que lo evaluaran como si el presi y muchos lo aprobaron, pero eso sí dejando los pelos en el alambre.

Erick Rodríguez Steller, legislador independiente, le puso un 7 de 10 a Alvarado, aunque criticó algunos aspectos en los que quedó debiendo.

“Su equipo de trabajo es bueno, con personas que han sido responsables en el manejo fiscal como doña Roció Aguilar (ministra de Hacienda), pero en lo que sí nos ha quedado debiendo es en la solución de los problemas grandes que tiene el país como el desempleo, el crecimiento económico y la seguridad”, detalló.

Por su parte, Eduardo Cruickshank, nueve jefe de fracción del Partido Restauración Nacional, se le fue a los tobillos a Alvarado con sus palabras, aunque también le dio un 7.

“Este Gobierno demostró ser inmaduro e incoherente por consecuencia de armar un rejuntado. Espero que este primer año haya servido de aprendizaje para que en este segundo año pueda madurar y devolverle la confianza a los costarricenses”, comentó el restaurador.

El oficialista Welmer Ramos, como era de esperar, evaluó muy bien al presi, ya que le dio un 9, así que si mantiene el promedio se podía eximir.

Al borde de la quiebra
En su informe de labores, el mandatario reconoció que el país estuvo al borde de la quiebra y que gracias al apoyo de los diputados se aprobó el plan fiscal para que la crisis no fuera mayor.

“Le doy esa nota porque logró estabilizar la economía, la cual estaba al borde del precipicio y también porque se hizo en un año lo que en veinte años no pasaba, implementar una reforma fiscal”, agregó.

Ramos reconoció que faltan cosas por mejorar, como activar la economía para generar nuevos puestos de trabajo, algo que según él, es el nuevo reto de Alvarado durante el segundo año.

“Algo que se debería mejorar en ministerios e instituciones públicas es la coordinación que hay entre mandos medios y jefaturas porque existen entrabamientos muy serios para poner a caminar proyectos”, mencionó.

Sin nota

Uno que prefirió no ponerle nota fue el socialcristiano diputado Pedro Muñoz, pero le reconoció a Alvarado, al igual que sus compañeros, la aprobación del plan fiscal y que “no le aflojó” a los huelguistas que estaban en contra de esta iniciativa y que paralizaron el país durante varios días y meses, como ocurrió con los educadores.

“Me parece que nos quedó debiendo en el costo de la vida, en bajar el costo de la luz, de las tasas de interés, de los materiales de la construcción y en bajar los costos de la comida, porque eso lo estamos resintiendo y también quedó debiendo en las oportunidades de empleo que son muy bajas”, dijo.

El nuevo presidente de la Asamblea Legislativa, Carlos Ricardo Benavides tampoco quiso ponerle nota al trabajo de Alvarado y lo criticó, porque según él, que en algunos temas no ha sido ni chicha ni limona.

“Este Gobierno ha tenido luces y sombras, en algunas cosas no estoy tan satisfecho, en otras han sido coherentes y atrevidos. Han mantenido su fuerza sobre proyectos que son difíciles de defender y eso ha estado muy bien. También se han criticado entre ellos, algunas veces algunos ministros parece que piensan distinto al presidente y esa parte no me ha gustado”, aportó.

En su informe de labores presentado el 2 de mayo ante los diputados, Alvarado reconoció que aún le queda mucho por mejorar, pero insistió en que lo hará porque ese fue el compromiso que adquirió con los costarricenses cuando lo eligieron.