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Cartago se vistió de color y blanco en la tradicional Pasada de la Negrita que unió la fe y el clamor por la paz

Conozca quien está detrás de las alfombras multicolores que decoraron las calles de la vieja metrópoli al paso de la imagen de la Virgen de los Ángeles

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Pasada de la Virgen de Los Ángeles, regreso a la Basílica
En una multitudinaria procesión, la imagen de la Virgen de los Ángeles fue llevada de regreso hasta su Basílica. Foto: Rafael Pacheco Granados (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

Cartago amanece con ese frío denso que conocen los agricultores cuando salen a dar lo mejor por el país, una niebla que no es de lluvia sino de fe y de hortensias partidas a mano para su Negrita. Con las manos curtidas por la tierra, colocan flores en la calle como quien le firma un cheque a Dios, sin más recibo que su devoción para que la cosecha no se pierda, pero sobre todo, para honrar la favores de su Patrona.

Este domingo 6 de setiembre, la ciudad de Cartago vivió una de sus tradiciones más importantes: la Pasada en la que la imagen de la Virgen de los Ángeles fue trasladada desde la Catedral de Cartago hasta la Basílica, su casa.

A diferencia del traslado del 3 de agosto anterior, las calles de la vieja metrópoli se llenaron de color con las tradicionales alfombras que vecinos de distintas parroquias de la diócesis realizaron para adornar el paso de La Negrita.

Las coloridas alfombras que adornan el paso de la Virgen son verdaderas obras de arte efímero, elaboradas minuciosamente por los vecinos utilizando materiales como aserrín teñido de vivos colores, broza de café y una amplia variedad de flores frescas.

Pasada de la Virgen de Los Ángeles, regreso a la Basílica
Cientos de feligreses comenzaron con la elaboración de las alfombras desde muy temprano. Foto: Rafael Pacheco Granados (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

Como cada año, los agricultores estuvieron entre los primeros en llegar a colaborar con embellecer el recorrido. Uno de ellos es don Melquisedec Gómez, vecino de Tierra Blanca de Cartago y uno de los organizadores del grupo de esta comunidad, quien le contó a La Teja cómo empezó a involucrarse en esta actividad.

“Tengo muchos años de participar, desde pequeño mi papá nos llevaba. Tal vez no le digo un año exacto porque no recuerdo”, manifestó al devolver las manecillas de su memoria a su bella infancia.

Don Melqui colabora en las alfombras desde que su papá lo traía, hoy es uno de los líderes de la comisión de alfombras de Tierra Blanca de Cartago.
Don Melqui colabora en las alfombras desde que su papá lo traía, hoy es uno de los líderes de la comisión de alfombras de Tierra Blanca de Cartago. (Juan Pablo Garita/Juan Pablo Garita)

Desde días anteriores, don Melqui —como le llaman todos quienes lo conocen— empieza a cortar las famosas flores hortensias y las empaca para usarlas en la ornamentación de las alfombras.

Él cuenta que ha sido una labor que se ha ido heredando, desde los que estaban antaño y ya no están, hasta los que actualmente llevan adelante esta iniciativa. También enfatiza en que se busca involucrar a los jóvenes para que esta tradición perdure.

Pasada de la Virgen de Los Ángeles, regreso a la Basílica
En la foto, Jeimy Calderón, Kenya Quesada y Karla Calderón, de Guadalupe de Cartago, quienes participan en la alfombra de su parroquia. Foto: Rafael Pacheco Granados (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

Al participar en esta actividad, también su familia se involucra de diferentes formas. Sus hijos colaboran en embellecer las calles con su padre y su esposa participa de una manera especial:

“Mi señora se involucra con el cafecito. Es la que va a Cartago y nos lleva el cafecito y les da a los que van a trabajar”.

Don Melqui y sus hijos participan en esta tradición, él les ha heredado el valor de esta actividad.
Don Melqui y sus hijos participan en esta tradición, él les ha heredado el valor de esta actividad. (Juan Pablo Garita/Juan Pablo Garita)

Junto a la fe que se tiene hacia la Virgen, y a las intenciones por sus cosechas y familias, don Melqui asegura que participar como agricultor en esta tradición es un reconocimiento a la labor que desempeñan y que muchas veces pasa desapercibida.

Pasada de la Negrita, saliendo de la catedral de Cartago.
La imagen de la Virgen de los Ángeles saliendo de la catedral de Cartago. Foto: Rafael Pacheco. (Keyna Calderón/Keyna Calderón)

“Para uno es un orgullo porque no es que le dan un reconocimiento, pero por lo menos valoran un trabajo que es silencioso. Porque son trabajos que se hacen y hay gente que no le toma la importancia al agricultor”.

Pasada de la Virgen de Los Ángeles, regreso a la Basílica
Los pasos de fe de quienes acompañaron a la Negrita en la tradicional Pasada. Foto: Rafael Pacheco Granados (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

También asegura: “En torno a eso es que el campesino, como dicen, no vive solo, sino que vive también de la fe. Todos los días la Virgen nos hace el milagro de levantarnos, y de rogar a su hijo por nosotros, por la vida que nos da todos los días. Y gracias a esa intercesión continua, es porque se hacen estas cosas”.

Pasada de la Virgen de Los Ángeles, regreso a la Basílica
Durante la Pasada, los fieles católicos rezaron el rosario por la paz en el mundo. Foto: Rafael Pacheco Granados (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

Al consultarle sobre el ambiente que se vive durante la elaboración de las alfombras, nos dice: “Eso es un carnaval, porque los que estamos ahí, unos vacilan de una forma, otros vacilan de otra, y lo bonito de la gente que va a trabajar ahí es que nadie se le impone a nadie, sino que cada quien trabaja por su propia voluntad”.

Junto a la experiencia de años y a la fe que le tiene a la Virgen, don Melqui también nos cuenta una experiencia muy especial que tuvo hace algunos años, cuando fue invitado junto a otros agricultores de la comunidad a colaborar en el traslado de la imagen durante la Pasada:

Pasada de la Virgen de Los Ángeles, regreso a la Basílica
Audrey Garita, de 5 años, vecina de Cot de Oreamuno desfiló como jardinera. Foto: Rafael Pacheco Granados (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

“Un año nos dieron la oportunidad a nosotros, en los 100 metros que nos tocaban, de transportarla nosotros. Y eso para uno es un orgullo, es una sensación de sentir la imagen así de tan cerca que uno no se explica verla así en ese momento”.

Pasada de la Virgen de Los Ángeles, regreso a la Basílica
Cientos querían llevarse una foto de la carroza que transportó la imagen de la Virgen de los Ángeles Foto: Rafael Pacheco Granados (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

Luego de estar aproximadamente un mes en la Catedral de Cartago, la imagen de la Virgen volvió a la Basílica de los Ángeles. Con esta ocasión y debido a los recientes incidentes de inseguridad que han afectado a la provincia, la Diócesis de Cartago hizo una invitación a quienes asistieran a la Pasada a que lo hicieran vestidos de blanco.

Jimena Álvarez, una joven devota de 20 años cuenta por qué ella aceptó esta invitación: “Vine de blanco como símbolo de la paz y además para unirnos todos en oración junto a la Virgen, para que ella interceda por nosotros y por la paz del mundo.

Pasada de la Virgen de Los Ángeles, regreso a la Basílica
La Basílica estaba abarrotada a la llegada de la procesión. Foto: Rafael Pacheco Granados (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

La Imagen de la Negrita ya se encuentra en su lugar habitual, en el altar de la Basílica de Cartago, donde fue colocada ante una asistencia que abarrotó el lugar, y donde al final de la actividad, se entonó el himno nacional.