Karen Fernández.10 noviembre

En Tiquicia se le hizo honor al Día Mundial del Bebé Prematuro... ¡celebrándolo antes de tiempo!

El festejo mundial es el 17 de noviembre de cada año, pero acá se celebró este domingo en el parque La Sabana, lugar donde llegaron un montón de familias con los bebitos que se vinieron antes de cuando les tocaba.

Maria Jose Fuentes, su esposo Sylias Elizondo y Emma de los Angeles de cinco meses disfrutaron de las actividades en el marco del Día Mundial del Niño Prematuro. Foto: Carlos González
Maria Jose Fuentes, su esposo Sylias Elizondo y Emma de los Angeles de cinco meses disfrutaron de las actividades en el marco del Día Mundial del Niño Prematuro. Foto: Carlos González

Uno de ellos fue Emiliano Solano, un niño de dos años que nació casi a los ocho meses de gestación y eso le salvó la vida tanto a él como a su madre, Milagro Solís.

Ella quedó embarazada y durante el control prenatal le descubrieron que tenía quistes en el ovario izquierdo y en los últimos 15 días de su embarazo, el tumor creció rápidamente hasta alcanzar el tamaño de una naranja, por lo que de haber llegado a término, podía ser más complicada la atención de la mamita.

Bryan Solano y su esposa Milagro Solís junto a su hijo Emiliano de dos años. Foto: Carlos González.
Bryan Solano y su esposa Milagro Solís junto a su hijo Emiliano de dos años. Foto: Carlos González.

Otra que llegó a celebrar su día fue Emma Sánchez, una bebita de tres años que nació a las 25 semanas (seis meses), pesó 790 gramos y midió 34 centímetros, eso provocó que tuviera que estar 106 días internada en el hospital Calderón Guardia, mientras ganaba el peso necesario para que le dieran la salida (2 kilos).

Su parto se adelantó debido a una infección en el útero de su madre Laura Elizondo, quien quedó embarazada mientras tenía el DIU (dispositivo intra uterino).

“Sostuvieron el embarazo lo más que pudieron y le iniciaron el proceso de maduración de los pulmones para que pudiera sobrevivir. Se programó la cesárea de emergencia el diez de marzo del dos mil dieciséis. Para lo tempranamente que nació, Emma casi no presenta secuelas, tan solo tiene una piernita más larga y gruesita que la otra”, recordó Laura.

Lazos de amistad

También nos encontramos a un grupo de padres y madres de hijos prematuros compartiendo y que se conocieron mientras todos enfrentaban la lucha por la vida de sus hijos en Cuidados Intensivos del hospital Calderón Guardia.

La angustia por que sus hijos salieran con bien de cuidados intensivos del Calderón Guardia, unió los lazos de amistad de estas familias. Foto: Carlos González
La angustia por que sus hijos salieran con bien de cuidados intensivos del Calderón Guardia, unió los lazos de amistad de estas familias. Foto: Carlos González

Tal es el caso de Fabiola Rodríguez y Juan Diego Arce, los papitos de Noah, quien este domingo estaba festejando un año y siete meses.

“Él nació a las veintisiete semanas, pero estaba sin vida, debieron reanimarlo y estuvo en cuidados intensivos con pronóstico reservado. Tenía problemas digestivos porque no le había madurado el aparato digestivo, fue intolerante a la lactosa durante seis meses y lo que le ha costado es el habla y lograr el peso y estatura de un niño de su edad, pero es de carácter fuerte y superhiperactivo”, contó Fabiola.

Con ellos también estaba Franco Porras y sus papitos Andrea Campos y José Francisco Porras. Él nació de 25 semanas (lo normal es de 38 semanas), pesó 890 gramos y midió 34 centímetros.

Un escarpín en honor a cada uno de los bebitos prematuros dejaron sus familias en este tendedero. Foto: Carlos González
Un escarpín en honor a cada uno de los bebitos prematuros dejaron sus familias en este tendedero. Foto: Carlos González

En su caso, cuando ya estaban preparando a Andrea para hacerle la cesárea, él ya estaba sacando los pies.

“No respiraba solito y lo iban a operar porque tenía un soplo en el corazón, pero se atrasó dos semanas y en ese tiempo se le redujo el tamaño del huequito y no fue necesario operarlo.

“Estuvo siete meses dependiendo de oxígeno, lo que podía dejarlo ciego o sordo, pero gracias a Dios superó ambas dificultades”, explicó Campos.

También compartieron con ellos los gemelos Oliver y Evan Lloyd de año y cinco meses y Tessa Cisneros de la misma edad, cuyos testimonios son muy similares.

A sus mamitas Elisa Madrigal y Mónica Vargas, respectivamente, les dio preeclampsia severa, pero solo en el caso de Tessa tuvo secuelas en las piernitas, en la mano izquierda y en el tronco que es como el de una bebé aún, según explicó su madre.

Bebitos y niños más grandes se divirtieron con los pintacaritas como Alana García. Foto: Carlos González
Bebitos y niños más grandes se divirtieron con los pintacaritas como Alana García. Foto: Carlos González
Apoyo

La actividad fue organizada por la Fundación para Padres de Niños Prematuros Costa Rica (Fundaprema) que dio charlas sobre lactancia materna, juego libre, porteo, entre otras.

En Costa Rica nacen unos 5.140 prematuros al año según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), cuya atención le cuesta poco más del millón de colones por cada bebé, el doble del costo de un pequeñito que sí nace a los 9 meses.