Rocío Sandí.5 diciembre, 2020

El chancero Felipe Díaz dio un ejemplo de honestidad y de amor al prójimo al ayudar a una viejita que llegó a revisar un Lotto con el que se había pegado ₡135 millones sin ella saberlo.

El hecho se dio este jueves 3 de diciembre en el centro de San José. Felipe es vendedor oficial de la Junta de Protección Social desde hace 14 años y tiene su puesto contiguo al Perimercados diagonal a la Plaza de la Cultura.

Felipe Díaz dice que es más fácil hacer lo correcto que andar de tramposo. Foto: Cortesía de Felipe Díaz.
Felipe Díaz dice que es más fácil hacer lo correcto que andar de tramposo. Foto: Cortesía de Felipe Díaz.

La cosa está así: Una viejita de 75 años llegó a pedirle que le revisara un Lotto que había comprado hacía 16 días y cuando él lo examinó en el sistema casi se va de espaldas, se dio cuenta de que tenía en las manos un papel equivalente a una millonada.

“Ella no tenía idea de que había ganado y yo sentí cierto temor de decirle la cantidad que se había pegado porque podía pasarle algo por la impresión. Lo que hice fue devolverle el voucher y decirle que tenía un premio alto y que lo mejor era que fuera lo antes posible al segundo piso de la Junta, que ahí se lo iban a cambiar y por dicha así lo hizo”, contó.

La ganadora, cuyo nombre no fue revelado por su seguridad, es de Desamparados y cuando fue a cambiar el premio contó que compró el Lotto en un Punto Max en Turrialba como gallo tapado.

Cuando el cajero le dijo que se había pegado la millonada ella se sorprendió mucho y se puso toda contenta, no lo podía creer.

La JPS ha pagado este año ¢4.578 millones en premios por Lotto. Los pagos de premios altos de esta lotería electrónica solo se hacen efectivos en las oficinas de la Junta, por esa razón Felipe envió la ganadora a ese lugar.

16 días anduvo en la cartera el Lotto premiado
La señora compró el Lotto en Turri y no había revisado cómo le había ido. Foto: Jeffrey Zamora.
La señora compró el Lotto en Turri y no había revisado cómo le había ido. Foto: Jeffrey Zamora.
Gran ejemplo

Como la adulta mayor no sabía que había ganado, Felipe habría podido engañarla y decirle que no había pegado nada para ir él a cobrar el premio, pensarán muchos.

“Me impresioné bastante cuando vi el monto que había ganado, pero nunca me pasó por la cabeza intentar apoderarme de eso, mis papás me enseñaron valores y yo disfruto ser un intermediario de la felicidad para otras personas.

“Esta no es la primera vez que llegan a cambiar premios altos a mi puesto, una vez llegaron con cinco pedacitos del premio de la lotería y en otra ocasión con tres pedacitos el mayor de los chances”, recordó.

Y el chancero también se ha encargado de dar suerte porque en los últimos cinco años ha vendido dos veces pedacitos del gordo navideño.

Felipe vive con su esposa y tres hijos y dice que aunque ellos ya están grandes siempre les pasa recordando que uno en la vida debe ser honrado.

“Ayer (jueves) cuando llegué a la casa le conté a mi familia lo que había pasado, todos se sorprendieron porque era mucha plata y la verdad nos alegramos de que todo saliera bien y que la señora llegara a cambiar su plata, ahora ella está disfrutando ese premio”, relató.

Felipe Díaz, chancero: “Espero que en los próximos días caliente la venta del gordo navideño, eso le sirve a la gente para que gane y a nosotros los chanceros también”.
La señora pidió el Lotto a gallo tapado. Foto: Jeffrey Zamora.
La señora pidió el Lotto a gallo tapado. Foto: Jeffrey Zamora.

Andrea Dotta, coordinadora de Derechos Humanos de la Asociación Gerontológica Costarricense (Ageco), dijo que acciones como la de Felipe son dignas de destacar.

“En una época como la que estamos viviendo son de admirar estos ejemplos de buenos valores y de no violencia contra los adultos mayores. Es importante que la gente sepa que todos valemos por igual y no se vale que unos se aprovechen de otros solo por que son vulnerables.

“Mucha gente tiene mitos de que los adultos mayores son ignorantes, no saben de tecnología, de leyes, entre otras cosas, pero no es así, aunque a algunos sí les cuesta adaptarse un poco a los cambios, otros son muy desenvueltos y están al día en todas esas cosas”, dijo Andrea.

Dijo que si Felipe u otra persona se hubiera apoderado del Lotto de la señora, eso hubiera sido violencia patrimonial contra ella.

Los viejitos que se sientan víctimas de violencia de cualquier tipo pueden llamar al 911 y hacer su denuncia. Además, Ageco tiene una línea de orientación socio-legal para las personas mayores de 65 años, quienes tengan una duda pueden llamar al teléfono 2542-4527.