Karen Fernández.30 julio

Los conductores de bus, por la gran cantidad de gente que utiliza el servicio público, están muy expuestos al nuevo coronavirus.

Dos choferes que se han contagiado del peligroso virus contaron su testimonio de forma anónima a La Teja y revelaron que incluso trabajaron varias horas el día que se sintieron mal.

Algunos buses cuentan con una cabina plástica para tratar de proteger a los choferes. Foto: Cortesía Metrocoop
Algunos buses cuentan con una cabina plástica para tratar de proteger a los choferes. Foto: Cortesía Metrocoop

Al primero lo llamaremos “Juan José”, es un trabajador de la empresa T205, la cual brinda servicio entre Alajuelita y San José.

Él estuvo trabajando su turno normal de cinco horas el 18 de julio, pero cuando terminó se sentía mal, entonces se fue para la clínica con dolor y fiebre para hacerse la prueba del coronavirus, cuatro días después le llegó la noticia de que el resultado era positivo.

“Hice cuatro carreras completas de Alajuelita a San José y de regreso (el día que se sintió mal). Uno se cuida con mascarilla, alcohol en gel y hasta mandamos a hacer un plástico con otro compañero para estar más protegidos, pero igual me dio”, explicó el conductor.

A este 29 de julio Alajuelita tenía 1.006 casos activos.

Según nos comentó, hay entre ocho y diez compañeros contagiados. Además, en su casa, su hijo menor, de seis años, también se contagió, y a la mayor ya le hicieron la prueba este miércoles porque empezó a dar síntomas.

“Gerundio”, trabajador de Metrocoop y quien estaba breteando en la ruta de Colonia Kennedy de San Sebastián, ya está a punto de cumplir su orden de aislamiento, pues se fue para la clínica el 14 de julio porque tenía temperatura, le hicieron la prueba y la noticia de que dio positiva se la confirmaron el 19 de julio.

Los autobuses son fumigados cuando llegan de una carrera, para protección de usuarios y choferes. Foto: Cortesía Metrocoop
Los autobuses son fumigados cuando llegan de una carrera, para protección de usuarios y choferes. Foto: Cortesía Metrocoop

“Ese día trabajé de cuatro de la mañana a casi las nueve, unas tres carreras completas más o menos. Aunque en el plantel antes de entrar nos toman la temperatura, eso nunca indicó que yo estuviera enfermo. Un mes antes nos dieron una mascarilla y un par de guantes, así como un líquido que no olía a nada para que estuviéramos limpiando, por eso algunos compramos alcohol con plata de nuestros bolsillos para cuidarnos”, explicó Gerundio.

Contó que por las noches es cuando peor le va, debido a la calentura que le da, también se siente que se ahoga y está débil.

“Se siente muy feo, no es una simple gripe como dicen algunos”, agregó.

Cree que son 15 los compañeros que, como él, afrontan la enfermedad.

Al respecto, Maritza Hernández, propietaria de ambas empresas de buses, explicó que lamentablemente se encuentran en zonas con alerta naranja y, pese a que mantienen los protocolos de seguridad, el contacto con tanta gente que viaja en transporte público expone a su personal.

“Colocamos lavatorios de pedal, les tomamos la temperatura en el plantel, compramos máquinas para fumigar los buses después de cada carrera. Más bien para la situación de la zona por la pandemia, los casos que hemos tenido en el personal son mínimos”, dijo la empresaria autobusera.

Sobre los casos de los conductores, dijo que los equipos de desinfección utilizados cumplen con las recomendaciones para dicho efecto y que sí han brindado mascarillas, caretas y alcohol, además están diseñando una protección para colocar en las cabinas.

Lavatorios de pedal para un menor contacto fueron instalados en los planteles de ambas compañías. Foto: Cortesía Metrocoop
Lavatorios de pedal para un menor contacto fueron instalados en los planteles de ambas compañías. Foto: Cortesía Metrocoop