Shirley Sandí.28 noviembre, 2019

La cicatriz que le dejaron los dientos de un ratón en una pierna a Anthony, fueron fundamentales para confirmar lo que sucedió hace muchos años, cuando era pequeñito.

Momento de la videollamada, se ve la expresión de asombro de los familiares.
Momento de la videollamada, se ve la expresión de asombro de los familiares.

Él fue separado de su familia hace 43 años y su hermano, llamado Víctor, lo estaba buscando.

Anthony estaba en Dinamarca, ahí vive desde que tiene tres años. Su hermano Víctor estaba en Costa Rica y se contactaron hace tres semanas por medio de una videollamada.

El encuentro virtual se dio gracias a la Red de restablecimiento de contactos entre familiares del Movimiento Internacional Cruz Roja y Media Luna Roja, entidad que ayuda a realizar reencuentros de este tipo desde hace 150 años alrededor del mundo.

Como los casos que lleva esta red son confidenciales, en este momento no podemos dar a conocer la identidad completa de los hermanos.

Durante el contacto se mencionó el detalle de la cicatriz.
Durante el contacto se mencionó el detalle de la cicatriz.
Paso a paso

La historia nos la contó Milton Chaverri, director nacional de la oficina de Doctrina, Principios y Valores de la Cruz Roja.

“Primero se hizo una investigación, tiene que haber una persona que haga la solicitud de búsqueda, en este caso fue Víctor, quien no tenía noticias de su hermano desde hacía 43 años. Lo que sabían era que por circunstancias de familia, su hermano Anthony a los tres años fue dado en adopción.

"Ellos descubren años después que Anthony estaba en Dinamarca. Víctor hizo hace unos dos meses una petición electrónica a la red Family Link, y automáticamente pasa a la sede de la Cruz Roja de los países donde se debe comenzar a trabajar. Llegó a nosotros, nos comunicamos con la Cruz Roja danesa y dichosamente localizamos a la persona en Dinamarca muy rápido”, aseguró Chaverri.

El vocero aseguró que influyó mucho que Anthony nunca se registró con su nombre en danés. Incluso, él aún aparece inscrito en el Registro Civil de acá.

Los familiares no ocultaron su felicidad por lo ocurrido.
Los familiares no ocultaron su felicidad por lo ocurrido.

Sin embargo, hay casos que pasan años sin tener resultado.

“Hay casos que estamos investigando de la Segunda Guerra Mundial de los cuales aún no tenemos noticias porque seguramente desaparecieron en la guerra”, aseguró el director.

En este caso, una vez que se hizo el contacto en Dinamarca con Anthony, se le comenzó a brindar atención sicológica para ver si quería contestar el llamado de contacto de su familia en Costa Rica.

Cuando aceptó, se coordinó con personal de primeros auxilios para que estuviera presente durante la llamada por aquello de un patatús, ya que el momento encierra emociones muy fuertes.

Llanto y alegría

En Costa Rica estuvieron presentes durante la videollamada un hermano, una hermana, una sobrina y un sobrino nieto. El contacto virtual duró más de una hora.

“Fue una llamada muy bonita, muy emotiva. Con llanto, con alegría. Había una característica dentro del expediente que solo podían saber los siete hermanos que están acá y Anthony, era que a él pequeñito lo mordió un roedor en una pierna y los dientillos le dejaron una marca y Anthony lo confirmó. En ese momento dijo que creía lo que le decían de su familia”, comentó Chaverri.

Ahora el caso está en la segunda etapa, que consiste en trabajar en un segundo encuentro.

“Dejamos reposar ambos lados, que asimilen lo ocurrido. Como decidieron seguir adelante, ahora la fase continúa enviando fotos de los papás biológicos, de los hermanos y se monitorean las reacciones. Se acordó enviar un set de preguntas que se harán mutuamente, las cuales serán el previo a una llamada que se realizará entre el 13 y el 16 de diciembre”, indicó el director.

Anthony solo habla danés y no tenía idea de que tenía familia en Costa Rica; sin embargo, en la entrevista él menciona que sentía que “algo faltaba en su vida”. Los hermanos radicados en Tiquicia, la mayoría son obreros y trabajan en labores del hogar.

“Ellos demostraron dentro de su maravillosa sencillez estar absolutamentos al contacto y están muy felices con lo ocurrido", indicó Chaverri.

Cada año, en más de 65 países, esta red envía cientos de miles de mensajes para averiguar el paradero de personas detenidas, desaparecidas o que perdieron comunicación.

Pasos a seguir. La solicitud puede enviarse por medio de Familylinks.icrc.org, a la web de la Cruz Roja Costarricense o al correo rcf@cruzroja.or.cr. Una vez recibida la solicitud se analiza y si es acogida, se procede a realizar una entrevista, ya sea personal o virtual, donde se aportan documentos y evidencias que ayuden con el caso. Se inicia una investigación y si resulta exitosa, se logra el contacto con el familiar. La oficina tiene un horario de atención de lunes a viernes de 7:30 am a 5:00 pm. Teléfono: 2528-0166