Eduardo Vega.22 abril

Una de las 180 personas que estuvo en Cancún con la agencia de viajes Destinos TV, desde el pasado Miércoles Santo y hasta el lunes 22 (se tenían que devolver domingo de Resurrección), nos confirmó desde México que su alegría de un viaje de descanso en Semana Santa terminó convertida en una gran pesadilla que espera no repetir jamás.

Vean esta foto, sol, hotelote, mar, pero la tica Sirlenia se puso a bretear porque le da miedo perder su trabajo. Cortesía.
Vean esta foto, sol, hotelote, mar, pero la tica Sirlenia se puso a bretear porque le da miedo perder su trabajo. Cortesía.

Se imagina usted frente al mar, con todo incluido, con una gran piscina en un superhotel y que lejos de disfrutar todo eso esté desesperado por volver a Costa Rica... Pues así fue como encontramos a Sirlenia Brenes, cuando la llamamos a Cancún.

La agencia de viajes Destinos TV, vendió un paquete 2x1 a 1.500 dólares para pasar esos días santos bajo el sistema todo incluido en el hotel Grand Oasis Lite, pero a la llegada, el Miércoles Santo, los del hotel le dijeron a los ticos que nadie hizo tal reservación y que por eso no los podían hospedar, a partir de ahí empezó el calvario.

¿Cuándo pasó de sueño a pesadilla?

El Miércoles Santo. Nosotros salimos a las tres de la mañana de Costa Rica, aprovechando una promoción de dos por uno a mil quinientos dólares (casi un millón de colones), fui con mi mamá. Al llegar a Cancún en el charter de vuelo directo todo bien, fue cuando llegamos al hotel, a eso de las siete de la mañana que comenzó el calvario porque no nos dejaron entrar, no había reservaciones.

¿Cuánto tiempo en realidad estuvieron sin respuestas?

De siete de la mañana a eso de las cinco de la tarde. A eso de las tres de la tarde sí nos dejó entrar el hotel a comer porque entre los mismos pasajeros había bebés y niños que lloraban del hambre, los 180 buscábamos galleticas para darles a los más pequeños.

Pero Destinos TV dice que solo fueron cuatro horas, cuando mucho cinco...

Eso es mentira. Desde las siete de la mañana hasta las cinco de la tarde que ya nos acomodaron, fueron horas interminables y amargas.

¿Ya acomodados la pasaron rico?

La gente del hotel se portó de maravilla, el hotel es genial supercómodo. La noche del Miércoles Santo, el Jueves y Viernes Santos sí hubo disfrute, pero ya el sábado se acabó la felicidad, porque comenzaron los rumores de que no había avión para volver a Costa Rica… otra vez el calvario.

El Miércoles Santo comenzó el calvario de Semana Santa para los ticos en Cancún que viajaron con Destinos TV.
El Miércoles Santo comenzó el calvario de Semana Santa para los ticos en Cancún que viajaron con Destinos TV.
“Solo Dios me iluminó para echar la computadora, no sé qué habría hecho sin haberla traído”. Sirlenia Brenes, tica en Cancún.

¿Le afectaba mucho no volver el domingo al país?

Por supuesto. Tenía un gran compromiso laboral para el lunes y no pude cumplirle a mi empresa, no fue nada bonito llamar al trabajo para decir que iba a faltar, de hecho, tomé la decisión de trabajar este lunes (22 de abril).

Estoy en vestido de baño, en una silla frente a la piscina, cerquita del mar, puedo comer todo lo que quiera y beber todo lo que quiera, pero lo único que deseo es estar en mi país, realmente me da miedo perder el trabajo… no quiero ni pensar que tengamos un problema con el avión otra vez, este lunes que nos regresamos.

¿Qué haría si tiene problemas en el vuelo de regreso?

Yo no puedo faltar el martes (23 de abril) a mi trabajo, si tengo que pagarme un vuelo de Cancún a Ciudad de México y de ahí a San José, lo hago, pero el martes debo estar en la oficina. No puedo negarles que siento mucho miedo, incluso podría hasta perder mi trabajo por este viacrucis.

¿Está en el hotel con la piscina al frente y no la está disfrutando?

Para nada. Los días de descanso y desestrés se convirtieron en una gran pesadilla.

¿Volvería a usar Destinos TV?

Jamás. Nunca más.

¿Y una agencia de viajes?

Jamás. De ahora en adelante yo me alistaré mis viajes. Nunca voy a dejar de viajar, Dios primero, pero nunca más usaré otra agencia de viajes, esta pesadilla no la vuelvo a vivir.