Eduardo Vega.12 enero

La era del cobro electrónico en trenes está cerca, empezará en febrero para los pasajeros que tengan tarjeta de crédito o débito (también podrán usar menudo), pero para que de los trenes esta modalidad pase a los buses, sin usar menudo como Dios manda, y poder controlar bien la cantidad de usuarios y establecer tarifas justas, el asunto va pa’ largo.

Incluso Daniel Fernández Sánchez, intendente de Transportes de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), adelantó que los datos que se recojan en el Incofer tampoco servirán para modificar tarifas .

Cabe recordar que en junio del 2016, el presidente de la República de aquel entonces, Luis Guillermo Solís, despidió a su viceministro de Transportes, Sebastián Urbina, por no aceptar el proyecto del cobro electrónico a medias (como ahora), ya que Urbina, con toda la razón del mundo consideraba que cobrar electrónicamente y aceptar efectivo al mismo tiempo, no resuelve nada en cuanto a precios justos.

Es por eso que buscamos al intendente de Transportes de la Aresep, para entender cómo va a ser la jugada al no saber a ciencia cierta cuántos pasajeros usan una ruta de bus.

La bronca es porque los que dan los datos de cuántas personas usan una ruta de bus (y que sirve para establecer tarifas) son los autobuseros, ya que no hay ninguna institución del Gobierno que compruebe que lo que reportan los empresarios es cierto.

–¿Por qué cobro electrónico y también aceptando efectivo?

“No podemos comenzar de golpe con solo el cobro electrónico, hay mucha gente todavía en el país que no tiene tarjetas de crédito o débito. El 85% del país sí tiene, pero hay que pensar en el 15% restante.

“A mediano y largo plazo sí tendremos el cobro electrónico al 100%. Vamos a ir paso a paso, es por eso que iniciaremos en febrero próximo con el cobro electrónico en los trenes (Incofer), todavía no en los buses”.

–¿Cuándo se arrancará con los buses?

Esperamos que la segunda etapa inicie entre julio y agosto de este año. De la misma forma, usaremos rutas como plan piloto y no será solo con cobro electrónico, igual se aceptará también efectivo.

–¿Están claros que aceptar efectivo no permite saber con claridad cuántas personas usan la ruta y eso afecta las tarifas?

Tenemos que arrancar. No lo haremos bruscamente. Por el momento hay que ir afinando lo que se tiene con los objetivos claros, sobre todo el de lograr un cobro electrónico del cien por ciento y así poder tener datos completamente verdaderos de la cantidad de personas que usan una ruta de buses.

–¿Entienden ustedes que las tarifas de muchas rutas podrían bajar significativamente con el cobro electrónico al 100%?

Totalmente. Una huella electrónica al 100% nos demostrará si un reporte de pasajeros, por parte de los autobuseros, está o no ajustado a la realidad, sin embargo, como le repito, eso solo se podrá dar hasta cuando el cobro electrónico esté al 100%, mientras se acepte también efectivo, no.

–¿Entonces por qué no arrancaron de una vez con el cobro electrónico al 100%?

Le repito, por ese 15% de costarricenses que no tienen ningún tipo de tarjetas y a los cuales no se les puede dejar sin poder usar el servicio.

–Una de las broncas bravas en el gobierno de Luis Guillermo Solís fue que no se aceptó usar tarjetas de recarga ¿siguen con la misma posición?

El país decidió utilizar un sistema abierto, utilizar tarjetas bancarias de crédito y de débito, se aceptará todo tipo de tarjeta, pero no habrá un sistema de compra y recarga de tarjetas, como por ejemplo con los teléfonos prepago.

El cobro electrónico en el pasaje de bus es algo que tiene más de 20 años de hacerse en otros países y se ha comprobado que conforme se avanza en el proyecto, se podrían venir descuentos por sectores o por compra de varios días o cierta cantidad de pasajes. Por el momento no se habla de aceptar tarjetas de recarga, solamente crédito y débito.

El cobro electrónico, que agiliza la entrada al bus, arranca con un plan piloto en los trenes en febrero próximo. Archivo.
El cobro electrónico, que agiliza la entrada al bus, arranca con un plan piloto en los trenes en febrero próximo. Archivo.