Karen Fernández.25 octubre

Rachel Padilla Chacón tiene tan solo 16 años y a su corta edad tuvieron que amputarle la pierna izquierda a la altura de la rodilla por un cáncer de hueso.

Rachel Padilla, superó un cáncer de hueso y Ligia Bobadilla, fundadora de Proyecto Daniel. Foto: Alonso Tenorio
Rachel Padilla, superó un cáncer de hueso y Ligia Bobadilla, fundadora de Proyecto Daniel. Foto: Alonso Tenorio

Ella es tan solo uno de los 1.200 jóvenes que se han visto beneficiados con la guía del Proyecto Daniel, ONG que nació con el propósito de ayudar a los menores que luchan contra esta enfermedad.

“Estaba cursando el octavo año y empecé con un dolor punzante en la pierna y comenzó a deformármela, por lo que me hicieron una placa y exámenes que corroboraron que tenía un ostiosarcoma (cáncer de hueso). Fue como un balde de agua fría en la espalda, lo tomé de la manera más tranquila posible y me dijeron que era mi pierna o mi vida y pues obviamente opté por vivir”, explicó la valiente joven.

Contó que mientras estaba internada en el salón del Proyecto Daniel, que está en el Hospital México, una asistente le contó cómo funcionaba y desde entonces el proyecto se convirtió en un ángel de la guarda para ella.

“Me han ayudado mucho emocionalmente y he conocido personas que valen la pena y ayudan a salir adelante, me han enseñado que la vida vale mucho más de lo que uno piensa”, contó Rachel.

Sueño realizado

Por su parte, doña Ligia Bobadilla, fundadora de Proyecto Daniel, nos contó que lo que se recauda en la cena de gala cada año es un buen empujoncito, pero siempre se necesita más.

“Es muy importante que ellos sigan siendo adolescentes, que el cáncer no les robe esa juventud y encuentren un motivo para seguir viviendo. Todas las actividades que organizamos son pensadas para gente joven, creemos mucho en el poder de la música, que aprendan a vivir el hoy y que no se depriman”, explicó Bobadilla.

Por la edad que tienen (adolescentes) ellos ya investigan y saben que el cáncer es una enfermedad que pone en riesgo sus vidas, pero cuando se ve una chica como Rachel, apuntada y con una actitud muy positiva que les dice que pueden seguir soñando.

“Por eso la cena de gala es muy importante para nosotros porque nos permite que ellos continúen con sus proyectos de vida y seguir haciendo las actividades que sabemos que los ayudan. También somos los responsables de darle mantenimiento a los salones de Proyecto Daniel en los diferentes hospitales”, explicó Bobadilla.

El proyecto Daniel tiene salones especiales para jóvenes en los hospitales nacionales para una atención más acorde a su edad. Foto: Carlos González
El proyecto Daniel tiene salones especiales para jóvenes en los hospitales nacionales para una atención más acorde a su edad. Foto: Carlos González
Apoyo a familias

Cuando un joven de estos se enferma, no solo es él, es la familia completa que vive la angustia.

Los padres ven el sufrimiento de sus hijos por los efectos de la quimioterapia, o después de una amputación.

“La compañía, lo que ellos aportan mientras uno está en el hospital, pues te cambia el ambiente, lo ayuda y con solo verla reír a ella era suficiente para mí, le estoy cien por ciento agradecido a Proyecto Daniel”, dijo don Yader Padilla, papá de Rachel.

Rico banquete
Fecha 7 de noviembre
Lugar: Hotel Real Intercontinental
Costo: $150 (¢87.750)
Hora: 7 p.m.
Las entradas se pueden comprar en Proyecto Daniel ubicado en San Francisco de 2 Ríos, de la escuela República Dominicana, 200 oeste y 100 norte, junto a la biblioteca municipal.
O puede llamar al 2227-8371 / 2286-2936 o escribir al correo cenadegala@proyectodaniel.org