Un mal olor en el refrigerador puede echar a perder la experiencia de abrir la puerta e, incluso, afectar el aroma de algunos alimentos. Aunque una limpieza con agua y jabón ayuda, muchas veces no basta para eliminar las moléculas responsables de los olores.
La buena noticia es que existen soluciones sencillas que pueden aplicarse con ingredientes que la mayoría de las personas ya tiene en casa.
Café molido: un aliado contra los malos olores
El café molido no solo desprende un aroma agradable. También puede ayudar a reducir los malos olores dentro del refrigerador.
De acuerdo con la información disponible, el café contiene nitrógeno, un elemento que favorece la absorción y neutralización de gases relacionados con alimentos en descomposición.
Para utilizarlo, basta con colocar una taza de café molido seco en un estante del refrigerador y reemplazarlo aproximadamente cada dos semanas.
El bicarbonato, un clásico que sigue funcionando
Uno de los remedios caseros más conocidos es el bicarbonato de sodio.
Su capacidad para neutralizar compuestos ácidos y básicos permite disminuir los olores que producen alimentos como la leche agria o el pescado. La recomendación es colocar un recipiente abierto con bicarbonato en el fondo del refrigerador y cambiarlo cada tres meses para mantener su efectividad.
Carbón vegetal para los casos más difíciles
Cuando el mal olor es muy intenso, por ejemplo después de un corte de electricidad o por alimentos que se descompusieron, el carbón vegetal o el carbón activado puede ser una alternativa.
Su estructura contiene millones de microporos que atrapan las moléculas responsables del mal olor mediante un proceso conocido como adsorción. Se recomienda colocar dos o tres trozos de carbón vegetal sin aditivos, o carbón activado, en una esquina del refrigerador durante una semana.
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Un producto que es mejor evitar
Aunque muchas personas recurren al cloro para limpiar diferentes superficies del hogar, no se recomienda utilizarlo dentro del refrigerador.
Según la información disponible, este producto puede transferir un olor o sabor químico a los alimentos y afectar los sellos de plástico de las puertas. Para la limpieza de repisas y paredes interiores, una mezcla de agua tibia y vinagre blanco es una opción recomendada.
Nota realizada con ayuda de IA

