Bryan Castillo.19 octubre
Costa Rica está a punto de sumergirse en una terrible crisis. Foto: John Durán.
Costa Rica está a punto de sumergirse en una terrible crisis. Foto: John Durán.

Estar sin trabajo, pasar hambre, que le quiten su casa o carro por falta de pago, vender lo poco o mucho que tiene, cocinar con leña porque no hay para pagar los recibos, incluso convertirse en ladrón, son solo algunas de las situaciones que pasarían muchos costarricenses y sus familias si el país sigue por el camino que va.

Muchos viven dentro de una burbuja en la que piensan que nunca pasaremos por esto, pero los ejemplos están a la vuelta de la esquina.

En Honduras cerca de 4.000 hondureños salieron en caravana el sábado pasado de la ciudad de San Pedro Sula rumbo a Estados Unidos, tras una convocatoria divulgada por redes sociales.

El motivo principal por el cual dejan su país es la falta de empleo. Algunos lo hacen con sus hijos y parejas porque la única alternativa para no morir de hambre es huir.

Han caminado cientos de kilómetros, bajo el sol, soportando aguaceros y expuestos a peligros, como ser asaltados, raptados y hasta asesinados, pero puede más el deseo de cumplir el sueño americano.

La crisis que atraviesa este país por la falta de empleo, ha provocado que sea una de las naciones más violentas del mundo, donde en promedio fallecen cerca de 6 mil personas al año producto de la criminalidad, en Costa Rica el año pasado alcanzamos los 603.

Esta situación también afecta a los hermanos de Nicaragua con el conflicto político entre Daniel Ortega y la oposición. El Salvador y Guatemala, tampoco escapan de la ruda realidad económica de la región, sus habitantes también se han unido a la caravana de hondureños para buscar un mejor futuro.

Mientras todo eso pasa, en nuestra querida Costa Rica y en la que muchos piensan nunca ocurrirá lo mismo, nos damos el lujo, en plena crisis fiscal, de construir una plaza en la Universidad Nacional valorada en ¢8.700 millones.

También escuchamos decir al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Fernando Cruz, que pertenece a la clase media de este país con un sueldazo de casi 8 “melones”, cuando lo cierto es que quienes sí son de este grupo la pulsean trabajando de sol a sol para ganarse entre ¢200 mil y ¢600 mil.

Con esta triste realidad que cada vez golpea más a Costa Rica, también pagamos casi 3.800 pensiones de lujo que van desde los ¢2,5 millones a los ¢14 millones y para rematar, muchos se siente orgullos de realizar huelgas y paralizar el país, tal como ha ocurrido durante los últimos 40 días.

Una de las soluciones para que todas estas plagas no nos caigan, es la aprobación del plan fiscal que pese a ser aprobado en primer debate con 35 votos a favor y 22 en contra, no son suficientes para que en segundo debate se convierta en ley de la República, pues se necesita de 38 que aún no están seguros.

La cosa no está bien, menos cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) informa que pasamos de tener 305 mil hogares pobres en el 2017 a 328 mil este año, es decir, 23 mil familias más la están viendo fea, pero bien fea.

El magistrado Fernando Cruz, quien es de clase alta, dice ser de clase media.. Foto: Gesline Arango.
El magistrado Fernando Cruz, quien es de clase alta, dice ser de clase media.. Foto: Gesline Arango.
Costa Rica ya presenta síntomas

El economista Leiner Vargas, aseguró que la realidad del país cada vez se acerca más a la de las naciones vecinas.

“La gente tiene que saber que la situación es angustiante, no es algo que nos estamos inventando. Lamentablemente si continuamos así, los más golpeados serán los de la clase baja, que tienen trabajos informales, que trabajan en sodas, los que venden películas en la avenida central, toda esa gente que la pellejea es la que va a sufrir más”, comentó Vargas.

En caso de que la cosa no cambie, según el economista, el 40% de la población, o sea, de 4 de cada 10 ticos jalarían a otros países en busca de mejores oportunidades.

“Va a sonar feo lo que voy a decir, pero el principal producto de exportación de esos países (Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua) son las personas, es decir solo están procreando hijos para que emigren y Costa Rica está próximo a unirse a esa lista si seguimos así porque a como vamos no va haber trabajo, la gente no va a tener plata para pagarle la educación a sus hijos y mucho menos van a tener para montarse un negocio”, añadió.

Camino a los pecados de Argentina

Nogui Acosta, viceministro de Hacienda, dijo que si Costa Rica no actúa rápido, está encaminado a seguir los pasos de Argentina, su gobierno se vio obligado a cerrar 13 instituciones públicas para frenar los gastos, además está sumergido en una crisis fiscal que ha aumentado su inflación.

Cuando esto ocurre es porque hay mucho dinero en la calle, el efecto negativo es que hay que pagar más por un artículo.

Para que usted tenga una idea, en Costa Rica la canasta básica está valorada en ¢50.000, en Argentina el mes pasado la comedera costaba ¢77.500, tan solo un mes después su precio se disparó llegando a ¢98.000, es decir, por lo mismos productos pagan ¢20.500 de más.

“Claro que esto puede llegar a pasar aquí, estamos expuestos y no me voy a cansar de decirlo, los más pobres son los que van sentir las consecuencias, en Honduras los de las clases más bajas son los que están buscando nuevos horizontes para tener una vida digna, si no hacemos algo rápido nos jodemos todos, así de simple”, afirmó Acosta.

La crisis en Honduras ha hecho que miles de ellos abandonen su país con rumbo a Estados Unidos. Foto: AFP.
La crisis en Honduras ha hecho que miles de ellos abandonen su país con rumbo a Estados Unidos. Foto: AFP.