El astrofísico Homer Dávila Gutiérrez, fundador de SKYCR.org y primer costarricense nombrado miembro de la Royal Astronomical Society (Real Sociedad Astronómica), identificó un nuevo candidato a un arco gravitacional oculto (una galaxia) en imágenes captadas por el Telescopio espacial James Webb (JWST), el observatorio más avanzado que existe.
Hizo el descubrimiento mientras revisaba datos públicos obtenidos por la cámara infrarroja NIRCam del Webb.
El anuncio lo hizo el sitio web especializado en temas de astronomía y el espacio https://www.universetoday.com/
En total, analizó 54 campos de observación y estudió 1.591 posibles objetos hasta encontrar uno que llamó especialmente su atención y que fue bautizado como A1.
Una lupa cósmica
Los llamados arcos gravitacionales se producen cuando la enorme gravedad de un cúmulo de galaxias actúa como una gigantesca lupa espacial.
Ese efecto curva y amplifica la luz de galaxias mucho más lejanas, permitiendo a los científicos observar objetos que, de otra forma, serían prácticamente invisibles.
Según Dávila, A1 destacó por tres razones: su forma extremadamente alargada, su brillo y el hecho de que no aparecía registrado en ninguno de los principales catálogos astronómicos del mundo.
Tras realizar nuevos análisis fotométricos y consultar con el equipo científico responsable de las observaciones del Webb, los especialistas confirmaron que el objeto no había sido catalogado previamente.
Aún falta confirmarlo
Aunque el hallazgo continúa bajo estudio, los datos indican que A1 sería una galaxia cuya luz fue deformada por la gravedad del cúmulo de galaxias MACS J0308.9+2645 durante su viaje hacia la Tierra.
Los investigadores trabajan ahora en un modelo más preciso que permitirá confirmar definitivamente la naturaleza del objeto. Además, durante la investigación apareció un segundo candidato, denominado A2, que también será analizado.
Para Dávila, este descubrimiento demuestra que el gigantesco archivo público del telescopio Webb todavía guarda innumerables secretos.
El estudio se encuentra actualmente en proceso de revisión para su publicación en la revista científica “Sociedad Astronómica de Japón”.
“Es cierto que falta confirmación, pero lo más probable es que sea una galaxia. Nadie la había visto. Ya se me ha confirmado por correo que el objeto nadie lo había investigado.
“En esta fase primera lo que hay es una confirmación de que soy el descubridor. Viene una segunda fase que necesita más análisis detallados, pero sí, es una galaxia”, nos confirmó vía telefónica el astrónomo tico.



