Eduardo Vega.2 noviembre, 2020

Como la Municipalidad de San José anunció en sus redes sociales que en el Día de los Fieles Difuntos los cementerios municipales estarían cerrados, el bretecito de los que la pulsean lavando y arreglando tumbas se vino al suelo.

Totalmente varados los breteadores del cementerio General, no había clientes este 2 de noviembre. Foto Eduardo Vega Arguijo.
Totalmente varados los breteadores del cementerio General, no había clientes este 2 de noviembre. Foto Eduardo Vega Arguijo.

En una de las esquinas del Cementerio General nos topamos a don Vicente Alvizú, don Javier Ortega, Milagro García y Vanessa Sandí, quienes tienen más de 15 años de pulsearla bonito todos los días en ese cementerio, pero los encontramos sentados, agüevados y sin haberse ganado un cinco a las diez de la mañana.

“Está malo, malo. El covid-19 nos mató el trabajito. Todo lo económico se nos puso cuesta arriba. Antes de la pandemia, al menos, uno por día hacía para irla pasando, para ajustar para el alquiler y la comida, pero ahora es muy difícil, no se hacen ni dos mil colones por día”, nos explica don Vicente.

Vanessa tiene cuatro hijos y 29 años de ganarse la platica lavando y arreglando las tumbas de los dolientes que llegan al General. Si usted quiere ayudarles, puede llamar al 8809-5398 o al 8392-4019.

Vacío lucía el cementerio General a las diez de la mañana. A esas horas, otros años, un 2 de noviembre ya estaba a reventar. Foto Eduardo Vega Arguijo.
Vacío lucía el cementerio General a las diez de la mañana. A esas horas, otros años, un 2 de noviembre ya estaba a reventar. Foto Eduardo Vega Arguijo.

“Jamás habíamos vivido una crisis tan grande. Vuelva a ver para todos lados, este cementerio está vacío.

"Vinimos este 2 de noviembre con esperanza porque en otros años siempre el Día de los Muertos era la gran salvada, por así decirlo, era el día de sacar el aguinaldito. Este año nada que ver, la estamos pasando fatal”, comentó doña Vanessa.

A Joshua Castillo, vecino de barrio Cuba, lo paramos porque andaba de arriba para abajo con un balde en la espalda y una escoba en el hombro buscando posibles clientes.

"Nadie. No hay nadie. Es la realidad de muchos trabajadores, estamos en crisis económica total.

Joshua la pulseó de arriba para abajo, pero no tenía a quien poderle limpiar la tumba. Foto Eduardo Vega Arguijo.
Joshua la pulseó de arriba para abajo, pero no tenía a quien poderle limpiar la tumba. Foto Eduardo Vega Arguijo.

“Es muy poco lo que se gana; sin embargo, no me desamino, aquí voy a seguir todo el día a ver cómo me va. La gente se alejó de los cementerios porque entierran personas con covid-19 y eso les da miedo. Para nosotros, los que vivimos de trabajar en los cementerios, eso ha sido un golpe muy fuerte”, aseguró.

Algunos cementerios no abrieron, otros sí, esa fue la realidad del Día de los Fieles Difuntos en el país en tiempos de pandemia. Para muestra, este botón, el sacerdote vicario del Santuario Nacional Santo Cristo de Esquipulas en Alajuelita, Luis Paulino González, celebró misa en el cementerio municipal alajueliteño a puerta cerrada. Al final de la celebración bendijo todas las lápidas con agua bendita.

El padre González bendijo, a puerta cerrada, las lápidas del cementerio municipal de Alajuelita. Cortesía.
El padre González bendijo, a puerta cerrada, las lápidas del cementerio municipal de Alajuelita. Cortesía.