Franklin Arroyo.Hace 3 días

Germán Bonilla Monge sacó un rojito y medio de su bolsillo para comprarle un sánguche y un refresco gaseoso a un paciente diabético que no había almorzado y no tenía fuerzas, ni plata para ir a comprar.

Ese noble gesto se dio en la clínica Marcial Fallas en Desamparados este miércoles 9 de enero cuando Jonatan Luvi Sibaja fue atendido por los doctores y Bonilla llegó a hacer la labor de enfermería.

Don Germán conoce bien los riesgos de que un diabético pase sin comer muchas horas, pues puede descompensarse, por lo que no dudó en buscarle jama.

Luvi, asombrado con semejante gesto, publicó la historia en su perfil de Facebook.

“Procedieron a ponerme buscapina y tramal intarvenosa. Cuando el enfermero preguntó que si padecía de algo, le dije que era diabético, lo cual procede a preguntarme ¿ya comió algo?”, escribió.

Germán Bonilla dice que la vocación se trae desde chiquillo. Cortesía: Germán Bonilla.
Germán Bonilla dice que la vocación se trae desde chiquillo. Cortesía: Germán Bonilla.

“He estado tan mal que no he comido nada por los vómitos y pues solo ando tarjeta y no efectivo, ya con la intravenosa tampoco podía levantarme he ir a comprar algo”, prosiguió Luvi en la red social.

Para su sorpresa, 15 minutos después apareció Germán con sánguche y Pepsi en mano y le dijo: “Cómase eso porque los diabéticos no pueden estar sin bocado tanto tiempo”, contó.

Descanso

La Teja buscó al enfermero protagonista, quien estaba en su día libre este viernes. Venía de hacer el turno de 10 de la noche a 6 de la mañana y contó que el gesto lo hizo de forma desinteresada, sin buscar fama de ningún tipo y también le agradeció al Luvi por resaltar la labor de la enfermería.

“Me gusta ayudar. Toda la vida he sido así. Con mi familia he sido igual. La misma profesión me inculcó eso, pero también mis papás, sobretodo mami porque mi papá se murió cuando tenía diez años”, dijo.

Comentó que en las condiciones que estaba el paciente, lo mejor era una Pepsi para estabilizarlo de la mejor forma.

“Le pregunté cuál era el nivel de azúcar y me dijo 70. Es bajo. Si le daba un medicamento lo descompenso. Lo mejor era eso. Hago la aclaración porque algunos me lo han preguntado”.

Don Germán expresó que el eje central de la enfermería es ayudar a salvar vidas y colaborar con el prójimo.

“Es una vocación de servicio que hace al mundo más solidario. Siempre he hecho este tipo de gestos, pero nadie se da cuenta, solo el paciente y algún compañero porque no lo hago por fama”, explicó.

Añadió que sacó el quinto año en el Liceo de Aserrí y que luego se tuvo que poner a trabajar por la difícil situación económica. Así pasó por varios lugares y trabajos, hasta que llegó a la farmacia en la Marcial Fallas, breteando en aseo. Luego pasó a registros médicos, donde empezó a estudiar Enfermería.

Ahora es licenciado de la Universidad Santa Lucía.

Siempre ha sido así, cuando puede ayudar a alguien lo hace. Es un buen muchacho", Gaudelia Monge, madre de Germán.

“Vieras que me sentí muy emocionado con la publicación del muchacho porque nunca nadie ha resaltado la labor del enfermero. Realmente lo hice de corazón y lo hago en cada caso según la necesidad del momento”, dijo.

Reveló que la Marcial Fallas ha tenido algunos problemas, pero es por la gran cantidad de personas que llegan, por el crecimiento del cantón.

“Tengo compañeros muy buenos y médicos excelentes, con gran vocación. Eso se trae”.

Pantallazo de la publicación que hizo el paciente que fue atendido por German Bonilla. Pantallazo facebook
Pantallazo de la publicación que hizo el paciente que fue atendido por German Bonilla. Pantallazo facebook

Dijo que, probablemente, la vida acelerada y la gran cantidad de pacientes ha hecho que, a nivel general, algunos hayan perdido algo de sensibilidad, pero agregó que la mayoría de personas que trabajan en Salud tiene condiciones humanas que se deben reconocer.

“Quiero agradecer al muchacho por la publicación que hizo. Me enorgullece mucho y a todos los que siempre me agradecieron. Bendiciones a todos”, dijo.