Eduardo Vega.16 febrero

Emily, vecina de Santa Bárbara de Heredia, asegura que en su casa, en la cual vive hace dos años, un demonio tiene a su familia con los pelos de punta porque no la deja dormir e, incluso, le susurra palabras al oído a toda hora.

La barbareña dice que durante los primeros seis meses que vivió ahí con su pareja no hubo ningún problema, pero cuando su hija mayor se pasó a vivir con ellas, hace como año y medio, el ambiente cambió por completo.

El primer aviso de que algo raro pasaba fue cuando --no precisó el día-- se quebró un espejo y aunque puede parecer algo normal, lo extraño fue que apareció quebrado como a cinco metros de la pared donde estaba guindado.

El misterio aumentó porque el clavo que sostenía el espejo no se cayó y el gancho que lo agarraba a ese clavo estaba intacto.

Esta foto se tomó cuando el equipo especial paranormal visitó la casa barbareña. Cortesía.
Esta foto se tomó cuando el equipo especial paranormal visitó la casa barbareña. Cortesía.

“Empezaron los ruidos extraños, eran voces, susurros. Uno no puede terminar de explicar lo que escucha y nos sucedía a toda hora. Yo vivo con mi pareja y mi hija mayor y las tres comenzamos a escuchar esos ruidos raros”, explica la barbareña.

Ante semejante panorama, Emily llamó a Israel Barrantes, de Investigación paranormalCR, quien es especialista en el tema y además tiene los instrumentos tecnológicos necesarios para detectar si en un lugar hay un fantasma.

Ya con un acercamiento se logra ver una figura fantasmal. Cortesía.
Ya con un acercamiento se logra ver una figura fantasmal. Cortesía.

Israel visitó la casa hace un año y usó un K2, que es un medidor de campos electromagnéticos, el cual sirve para detectar energías (entidades fantasmales), por lo que con ese instrumento pretendía saber si había uno o más fantasmas.

El experto también usó un fantasmómetro, que sirve para comunicarse con los fantasmas. Se usa para que la entidad dé respuestas cortas.

Este aparato, conocido como la “Ouija electrónica”, tiene en su pantalla una aguja y cuando la aguja se mueve una vez, es una respuesta positiva y cuándo se mueve dos veces, es negativa.

Israel y Eyllal, usaron los aparatos especiales para detectar demonios. Cortesía.
Israel y Eyllal, usaron los aparatos especiales para detectar demonios. Cortesía.

Además, usó una “Caja de los espíritus”, que es un dispositivo que revisa frecuencias de radio y que permite escuchar voces fantasmales. Algunas veces se escuchan palabras y en otras hasta oraciones enteras.

“Logré comprobar que en esa casa de Santa Bárbara de Heredia había una entidad paranormal, un fantasma, los aparatos así lo dejaron claro”, aclaró Israel, quien además contó que debido a la pandemia tuvo que suspender la intervención en esa casa.

Emily reconoce que después de la visita de Israel las cosas se calmaron un poco, pero unos seis meses después, o sea, en plena pandemia, como que el fantasma se alborotó.

“La cosa se puso peor. Se abría la ducha del baño sola a cualquier hora del día, la radio se prendía y apagaba sola, los bombillos se quemaban de forma exagerada, a tal punto que un solo bombillo lo cambiábamos unas cinco veces a la semana; revisamos la instalación eléctrica y todo estaba bien.

La medium, Vanessa, logró sentir la presencia del demonio y de inmediato comenzó a limpiar la casa. Cortesía.
La medium, Vanessa, logró sentir la presencia del demonio y de inmediato comenzó a limpiar la casa. Cortesía.

“Era tal la situación que mi hija se pasaba a dormir conmigo. No hubo agresiones, pero sí ya nos comenzó a hablar, a susurrarnos cosas al oído, a mí me decía mi nombre y me decía mamá, nos despertaba por las noches. Comenzamos a ver sombras en la casa, de hecho, una cuñada vio la sombra de un niño con la cara tapada”, recuerda Emily.

Refuerzos

En enero de este año Israel volvió a la casa, pero llevó de refuerzos a la médium Vanessa Alvarado --que puede sentir y comunicarse con fantasmas-- y al también investigador de eventos paranormales, Eyllal Logan.

Tanto Vanessa como Eyllal confirmaron la presencia de una muy pesada entidad, que en tico se le llama demonio y que en este caso se manifiesta como un niño.

“Estamos tratando de limpiarla, pero todavía le falta. Vanessa realizó una limpieza a base del árbol de palo santo y usando un cuenco tibetano.

“La casa ha mejorado muchísimo, pero todavía falta, eso no se logra de la noche a la mañana. Digamos que se sacó la basura, pero falta esterilizar la casa y las personas, si no se hace, de fijo la entidad seguirá atormentando a quienes vivan ahí”, explicó Israel.

Parte de los instrumentos que usaron los de Investigación ParanormalCR. Cortesía.
Parte de los instrumentos que usaron los de Investigación ParanormalCR. Cortesía.

Emily reconoce que la pandemia le dificultó conseguir los ingredientes que Vanessa le recomendó comprar para que ella, su pareja y su hija se hagan una limpia, pero dentro de pocos días la harán porque saben que la limpieza de la casa queda en nada si ellas siguen con las vibras negativas.

“Sabemos que aquí sigue el demonio, por eso nos cuidamos mucho. Ya pronto nos haremos la limpia y esperamos que se vaya del todo porque el ambiente ha cambiado mucho.

“La casa pasaba superfría, con un ambiente pesado, incluso a las tres nos daban dolores de cabeza sin explicación. Todo eso se fue y queremos que así se mantenga. Estamos tranquilas, pero con mucho temor de que el fantasma vuelva a molestarnos”, afirma Emily.

En medio de la sala de Emily dejaron el espejo quebrado. Cortesía.
En medio de la sala de Emily dejaron el espejo quebrado. Cortesía.