Las populares gabachitas celestes que acompañaron por muchas décadas a los chiquitos que entraban al kínder público serán parte del recuerdo, ya que este año será el último en el que los niños asistan a clases con esa prenda.
En su lugar, los estudiantes asistirán a clases con un uniforme más moderno, unisex y de otros colores. Además, la popular bolsita de tela para transportar las meriendas también cantará viajera.
El Ministerio de Educación Pública (MEP) anunció este lunes que a partir del 2020 los papás deberán acatar el cambio de manera obligatoria por lo que lo que reste da este año y el próximo le podrán sacar el jugo a los uniformes que tuvieran guardados.
Ahora los papitos tendrán que comprar una camiseta básica color celeste oscuro, la cual tendrá cuello en uve y una cinta que va de un hombro a hombro. También tendrá mangas y costura doble y se le podrá colocar el escudo del centro educativo.
Los pantaloncitos cortos o bombachos pasarán al baúl de los recuerdos, ya que en su lugar se usará uno corto color azul oscuro para los hombres, mientras que las niñas utilizarán un pantalón-enagua del mismo color.
Los únicos cambios que se le permitirán al nuevo uniforme serán solamente para adaptarse al clima del lugar en el que está ubicado el centro educativo del menor. Por ejemplo en lugares muy fríos o cuando baje mucho la temperatura, los chiquillos podrán usarán un pantalón tipo buzo. Las medias también dejarán de ser celestes para darle lugar a las de color azul.
La renovación del guardarropa de los chamacos es parte de una reforma al artículo 2 del Reglamento Uniforme Oficial de las Instituciones Educativas Públicas y de las medidas que tomó la institución para que los padres envíen a sus hijos al kínder.
Los cachos tampoco se salvaron, ya que los pequeños tendrán que usar tenis negras o azul oscuro. Además, para proteges a los chiquitos del sol cuando estén al aire libre podrán ponerse una gorra color azul oscuro.
Para que los estafadores no hagan su agosto con todas estas novedades en el uniforme del kínder, el MEP comunicó que existe una empresa autorizada para hacer la ropita, aunque los papás podrán buscar otras alternativas, siempre y cuando cumplan con las características establecidas.
Ministerio defiende el cambio
La idea surgió del cambio de uniforme surgió hace un año durante una reunión de un grupo de educadores de preescolar con la ministra de Educación, Sonia Marta Mora. Ellos le propusieron confeccionar un uniforme más cómodo y que se adecuara a la temperatura corporal.
“Algunos niños tenían la costumbre de ensuciar la gabacha, que era de un color celeste muy claro mientras jugaban, por lo que muchos padres seguramente les advertían que cuidaran el uniforme. Ellos (educadores) nos pidieron que el color del uniforme fuera más conservador y llamativo, para que cuando caminen en las aceras, por ejemplo, sean más visibles para los choferes. Ese color también les ayudará a los maestros para ubicar a los pequeños con mayor facilidad. El color de la camiseta es del mismo del logo del MEP”, contó la Mora.
Para la ministra, las más felices con el cambio serán las mamás porque uno de los grandes beneficios con las nuevas prendas es que no tienen necesidad de plancharlo.


