“Gran inauguración del Salón La Bamba. Todo el mundo en la tarde del domingo 15 a bailar de 2 a 6 p.m. Magnífico conjunto orquestal, servicio de cantina y refresquería. Pueden tomar los camiones en la estación A.B.C. Cuota 1 colón. La invitación es personal”.
Con ese rótulo se invitó a la inauguración, hace 98 años, de lo que fue hasta hace pocas semanas el bar La Bamba en Sabanilla de Montes de Oca.
Fue fundado por don Albino Vindas y desde los setentas sus hijos, Víctor y Mario se hicieron cargo. Don Víctor le confirmó a la Revista de Granadilla, en Facebook el cierre definitivo del longevo bar.
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“Son demasiadas las cargas sociales que hay que pagar y ya no da. Ya la gente no sale a tomar como antes que salía a tomar de verdad. También a la gente ahora le da miedo salir a tomar por la inseguridad.
“Las cosas han cambiado mucho. Después de la pandemia cambió mucho esto (el negocio). La gente se acostumbró a tomar en la casa. Mucha gente, clientes de nosotros, ya toman en la casa. Es poca la gente que llega a tomar de verdad. Lo que llega ahora son carajillos a tomar birras micheladas o sodas micheladas”, dijo don Víctor.
Agregó que “las costumbres del tico cambiaron mucho. Si fuese un restaurante grande sí, porque van las familias completas, pero como aquí era una cantina, la gente no podía venir a tomar con chiquitos”.
Don Albino compró la propiedad en 1950. Se incluía un cine, pero rapidito cerró. A partir de 1970 en el bar comenzaron a trabajar don Víctor y su hermano, Mario.
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De 1978 los hermanos se quedaron solos trabajando porque don Albino se fue a trabajar en lo que le gustaba, la carpintería.
“Mi hermano y yo estuvimos aquí metidos (en el bar) 52 años. Conocimos una gran cantidad de gente en ese tiempo. Aquí venía mucho Osvaldo Valerín (q.d.D.g.) y el gran compositor costarricense Benjamín Gutiérrez.
“Desde 1928 es el mismo edificio. Sí se cambió porque había una pulpería y ya después se quedó solo la cantina. Antes había un cine del lado abajo, pero cuando papá compró, quitó el cine”, recordó don Víctor para la Revista de Granadilla quien los visitó.
Famoso por bocas como la de morcilla, las alitas de pollo, los burritos y la costilla La decisión de cerrar la considera don Víctor como “muy difícil”, pero “sinceramente nos dimos cuenta mi hermano y yo que no tuvimos juventud.
“Desde carajillos mi tata nos clavó aquí. Yo tenía 12 años”, recordó al tiempo que confirmó que junto con su hermano atendieron unas cuatro generaciones.
Doña Estrella Umaña de Moravia es la mamá y don Albino siempre fue de Sabanilla. También confirmó don Víctor que quieren dejar el bar intacto. Como un museo para ellos, por los momentos.
“A todos los clientes de nosotros les agradecemos mucho que nos visitaron, nos levantaron y nos dieron bonitos momentos.
“Últimamente estaba llegando gente muy linda. A todos los que pasaron por aquí un saludo y les agradecemos demasiado. Todo en la vida se acaba”, agradeció don Víctor quien recordó al final al frase del bar La Bamba: “Un lugar de amigos”.





