Redacción .13 marzo

Qué bonito es saber que aún hay gente honrada. La semana pasada un motociclista me chocó el carro, el muchacho pegó con otra moto y rebotó conmigo; producto de eso me hizo un rayón que hundió un poquito la lata del lado del conductor.

Como el señor estaba bien, tenía un pequeño golpe, pero nada grave, apelé a la buena fe ya que no se dio a la fuga. Le dije que conciliáramos, debido a que no había sido nada de gravedad, ahorrarnos tiempo con los trámites y así no hacer más presa en la ya colapsada Uruca.

El señor me dio su número de teléfono, le informé en cuánto salía el arreglo y me ha contestado todas las llamadas y hasta me ha llamado para ponernos de acuerdo para darme parte de la platica que costó el arreglo.

Al principio me dio miedo no llamar al tráfico, por aquello de que no se hiciera responsable, pero me alegro de no haberlo hecho porque al final confié en una persona que merecía esa confianza. Por eso le agradezco su compromiso a don Raúl López, por ser tan honrado, virtud que no se encuentra tan frecuentemente en estos días.

Marcelo Poltronieri

El incidente ocurrió en un cajero del Banco Popular a finales del año pasado. Foto de: Diana Méndez
El incidente ocurrió en un cajero del Banco Popular a finales del año pasado. Foto de: Diana Méndez
Si cobrara intereses...

Quiero manifestar mi molestia por una situación que había expuesto en estos días, cuando en un cajero del Banco Popular, la máquina hizo la transacción del dinero, mas nunca me lo dio.

La queja va para el banco como tal porque a pesar de que ya llevé la carta que solicitan para ese tipo de trámites, no se han dignado siquiera en pegarme una llamadita para informarme cómo va el asunto. No fue un monto pequeño y desde diciembre ocurrió la situación, debería cobrarles intereses a ver si acaso así se despabilan y me devuelven mi dinero de una vez.

Bryan Castillo